Detonante de emociones negativas

Decir que alguien no tiene detonantes negativas, sería como decir que el sol no saldrá mañana, con esto no digo que todos estamos en peligro ya que hay detonantes que originan acciones o actitudes que no van de acuerdo con nuestras normas,  es difícil determinar si alguien las tiene, ¿Por qué? Pues eso es algo que está muy en lo profundo del cerebro.

Ahora, ¿Cómo se sabe que es así? La verdad es que lo puedo afirmar porque en el tiempo que he tratado problemas emocionales, siempre los que más ha dado problemas a las personas ha sido los que tienen relación con recuerdos viejos, ¿cómo se sabe que son viejos? En el momento en que se ejecuta un proceso para saber que es lo que origina el daño emocional, siempre la persona da datos de cosas que le pasaron y que no sabe por qué de pronto se acordó.

DetonanteEn otros artículos ya he explicado como es el proceso pero no tengo problemas de recordárselo. Existe en cada persona dos herramientas muy poderosas como es la mente y el cerebro, la mente es la que dirige todo lo que debe hacer el cerebro incluyendo las más ínfimas, con esto no digo que el cerebro no tiene autonomía lo que digo es que la mente tiene la capacidad de guiarlo y hacer lo que el solo no puede hacer.

El cerebro puede mantener al cuerpo sano y esa es su función primaria pero si de pronto usted ha tenido una experiencia mala, esta experiencia se convierte en trauma para terminar en actitud. Conforme el proceso avanza la mente lo que hace es que usted tome atención en lo que le ha pasado, el problema se hace cuando usted no sabe cómo resolver lo que le ha pasado.

Por lo tanto su mente cree que le sirve porque cada vez que se siente mal por lo que le pasó, usted siente emociones. En este caso la mente no sabe si es bueno o malo lo único que sabe es que usted siente emociones, cada vez que usted se adapte a ciertas emociones su mente hace cambios para que vuelva a sentir algo.

El caso es que cada vez que hace cambios usted lo asume como parte de su vida, es decir, se acostumbra a sufrir entonces la mente lo que hace es guardarlo por intermedio de un anclaje. Pueden pasar muchos años y usted no se acuerda de lo que le pasó hasta que aparezca un detonante de emociones negativas.

Lo que hace que en su mente active por una palabra, imagen o sonido clave el anclaje de dicho archivo de esta forma la mente ordena al cerebro “Ah…Tengo un recuerdo que lo guardé con este nombre, ¡Busca ya!” el cerebro como buen obediente en fracciones de segundos lo saca de lo más profundo y lo expone. El resultado es que la persona vuelve a sentir emociones negativas por algo que supuestamente lo había olvidado.

Los detonantes se convierten en peligrosos cuando no se ha hecho bien un cambio o el paciente ha mentido en el proceso, el peligro en sí no es tan malo si la persona tiene por actitud ser de buenos sentimientos o lo que le pasó no tiene que ver con sentimientos propios y profundos, como puede ser el rechazo de una madre cuando usted era muy niño.

El abandono de un padre y por tal razón él o ella sufrieron demasiado generando así un odio hacia su padre, lo raro es que a veces no necesariamente el odio va a su padre sí no a todo lo que la persona lo puede relacionar, es decir, puede tener odio inclusive de muerte hacia personas corpulentas de pelo negro y ojos cafés, ¿Por qué? Pues porque el padre tiene esas características pero en el fondo sabe que es su padre, su odio lo traslada hacia otra persona con los mismos indicios físicos.

El detonante de emociones negativas es mu poderoso y puede causar daño a su dueño o personas que están en su alrededor, como dije todo depende de las actitudes que tengan por supuesto que es como creció y dónde lo hizo, como también quienes fueron sus amigos. Hubo un caso de un joven que en apariencia vivía bien en compañía de sus aparentes padres, pero de un momento a otro este joven mató a sus padres.

Ahora la pregunta, ¿Qué pasó como para que este joven tomara la decisión de cometer un asesinato doble? Lo más increíble, él se enteró por boca de un amigo que él no era hijo de la pareja que se decía que eran sus padres, solventado por odios escondidos de dicho amigo y porque este joven vivía bien y el amigo no, hicieron activar un ancla de su niñez sumado al entorno que en apariencia no era el verdadero, es decir, este joven se sintió engañado y frustrado en su amor propio, desencadenó su furia matando a sus padres porque padre no es el que le da la vida sí no el que lo cría y educa. Hay que tener cuidado con el detonante de emociones negativas.


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