La ignorancia y la superstición van de la mano

En épocas antiguas era notorio darse cuenta de como la ignorancia y la superstición van de la mano incluso ahora, ya que todavía existen ciertas creencias de cómo han sucedido las cosas en la humanidad. La gran causante de esto es las religiones y aquí entran todas. No tengo nada contra ellas pero es necesario decirlo por algo que está sucediendo en estos momentos.

En este grupo están incluidas sectas, caminos (ya que algunas no aceptan que les digan que son religiones por sus efectos) vidas y todos los nombres que quieran llevar, igual cumplen el objetivo que ellos esperan como es tener a la humanidad sumida en la más completa ignorancia y de ahí parten las supersticiones.

Las creenciasPor si acaso no tengo ninguna preferencia espiritual de este rango, aunque si admito que las enseñanzas de Confucio son muy valederas y no creo, que sea considerada como una religión ni algo que se le parezca. No es el fin decir que alguien cambie de parecer en sus creencias, no señores, solo estoy exponiendo algo que muchos deben tener en cuenta.

La ignorancia te hace creer en lo primero que te dicen tus mayores y no me refiero a los buenos consejos que reciben de parte de ellos, sí no, a lo que ellos creen saber en respecto a cómo es guiada nuestra vida que en este caso es alguien supremo. Esto a hecho que muchas cosas valiosas se pierdan en el camino que es lo que hace que tú puedas ser alguien diferente.

Antiguamente y me refiero a muchos  años y claro que dependiendo de la región, si algo malo pasaba en el pueblo, esto era atribuido a que alguien de la población se estaba portándose mal o simplemente el Dios supremo de ese entonces, estaba molesto y por tal  alguien tenía que tranquilizarlo, ¿De qué forma? Pues con sacrificios.

Lo increíble de esto es que el que tomaba tan brillante deducción nunca se sacrificaba más bien escogían a los supuestos afortunados, con el fin de que su Dios se tranquilice, el caso de esto es que casi nunca sucedía lo que supuestamente debía suceder. En el pueblo Maya sucedía algo igual solo que en este caso los sacrificados eran de otros pueblos aunque si faltaban, también escogían de su misma gente pero siempre gente sin fortuna.

Las religiones hacen algo parecido con la diferencia de que ahora ya nadie se sacrifica como antes pero si lo hacen de otra forma, esto es que tienes que pertenecer a su grupo para que tú puedas estar en paz contigo y con los demás porque si no es así, ¡Estás perdido! De ahí es que nace tu desesperación por estar dentro.

Todo estaría bien si estando dentro de este medio tú pudieras estar en paz contigo y con los demás pero, ¡Sorpresa! Tu vida es peor de la que pudiera ser si tú no supieras nada de esta condición de ser parte de…El punto es que en los llamados caminos o religiones te quieren reorientar tu vida pero, resulta que eso implica que tú nunca salgas de ahí, so pena de cometer pecado.

Esto quiere decir, que tú debes estar siempre reorientados por ellos y ahí no hay ningún problema, es más los felicito pero, es claro que a ellos no les conviene de que tú sepas lo que en verdad está pasando en tu vida porque si pasa eso, tú vas a entender lo que es y de esa forma puedas tomar las riendas de tu vida y ya no necesitar de ningún salvador.

Estoy consciente que siempre es bueno de un guía ya que todos necesitan de alguien que les dé más que sea uno que otro tirón de orejas por si acaso, pero esto es otra cosa. La reorientación que supuestamente te dan es solo que debes estar ahí para estar protegido-a y que solo el único Dios (al menos el que supuestamente conocen) es el que te resolverá tus males.

Esto es aunque tengas que pedirselo durante mucho tiempo y nunca te de la solución pero si la esperanza de que algún día se dará. Se han hecho la pregunta, ¿Por qué si las personas que pertenecen a una religión en la cual creen en un Dios castigador, sufren, incluso llegan a tener tanto odio que se desquitan con el que sea?

Hay personas que se apenan y se recienten incluso se molestan porque alguien no quiere ir a misa, pero en su corazón guardan sus resentimientos y por ello etiquetan a las personas de una forma desastrosa, incluso llegan a tratar de miserable a  alguien por el hecho de llevar una vida en la que no es del gusto de la que lo señala como tal.

El odio es enfermizo y daña tanto a la persona que lo lleva, que termina creyendo de que su vida es una mierda y por eso es que su sentir lo refleja hacia el incauto que cometió el error de cruzarse en su camino. Nada viene al azar y esto es causa de la ignorancia y por tal la superstición aparece a galope.

Esto tiene solución y la única forma de que suceda así, es que la persona debe hacerse  algunas preguntas, ¿Soy feliz como soy sin necesidad de mascaras de la vanidad? ¿Acaso estoy en paz conmigo? ¿Acaso tengo tendencia a creerme superior ante los demás sin saber en realidad quién soy? ¿Acaso tengo tendencia a estar a la defensiva? ¿Me molesta que alguien cambie su forma de ser aún sabiendo que este cambio es porque aprendió algo más? ¿Desprecio a las personas por el hecho de que no son de mi agrado? ¿Tengo miedo por tener que aceptar que otros puede ser diferentes a mí?

Las preguntas faltan pero para el buen entendedor ya tiene que estar pensando en qué preguntas faltan, el hecho es que por culpa de la ignorancia y la superstición se han cometido los peores desastres de la humanidad, en buena hora que ya no tienen tanta fuerza como hace algunos siglos pero, todavía se sigue con esas viejas creencias supersticiosas de que tienen que estar dentro de un sindicato de la espiritualidad para que ustedes puedan estar limpios de corazón.

No sirve de nada que las religiones quieran reorientar a las personas cuando el problema no está en ellas sí no, en su entorno. Si fuera así de simple, entonces ¿Por qué después de misa siguen con el odio dentro de su alma si se supone que ya están limpios? Me ha tocado recibir verdaderas puñaladas de personas que se hacen que están con Dios golpeándose en el pecho.

En mi caso, no tengo odio porque para eso hay que tener tiempo ya que para odiar tú necesitas tener un tiempo para idear el plan de por qué debes y tienes que odiar a una persona, eso toma un proceso y cuando ya lo tienes empiezas con la ponzoña sin darte cuenta de que la verdadera envenenada siempre es aquella persona que aprendió a tener odio, que muchas veces es por razones envidiosas y egoístas. Todo se aprende y la ignorancia y la superstición van de la mano.


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