No hay malas ideas

Es muy interesante el saber que no hay malas ideas pero hablamos de ideas creadas sin base de ningún concepto, pues ahí está el detalle de ser muy brillante sea cual fuere la idea. Ahora, debemos tomar en cuenta que las ideas van en escalas empezando por las absurdas para terminar en las excelentes.

En este caso ¿Quién determina si es excelente o no la idea que se plantea? Pues según mi experiencia, sólo lo puede determinar la persona a la cual le puede servir, que en este caso si a mí me plantean una idea de cómo vender bebidas gaseosas en vasos, desde luego que lo voy a mandar a caminar por dónde vino.

No hay malasAhora en este caso, esa idea le puede servir a cualquier persona que esté en condiciones paupérrimas y por lo tanto, no tenga dinero para invertir en algún proyecto de más envergadura. Con esto no digo que la idea de la venta de gaseosa sea mala, lo que pasa es que yo estoy en otra línea por así decirlo.

En este caso, si la persona que desea trabajar ve en el negocio de vender gaseosas y su principal herramienta es una escasez de dinero, puede ver en él lo que yo no veo, entonces para él es una gran idea. Siempre que tenga una idea por muy loca que sea, escríbala porque quién sabe si en un futuro muy cercano le pueda servir.

Al menos a mí me ha pasado en más de una ocasión y más con ideas locas de mi hijo. Hace más de 28 años pasando por una ferretería vi un compresor, me gustó al paso entonces pensé “¿Para qué me puede servir un compresor, ni siquiera tengo bicicleta y peor no pinto nada?” Entonces me decidí y compré un esmeril ¡Si, aunque parezca mentira! No compré el compresor y terminé en esmeril.

Cuando llegué a casa contento con mi juguete nuevo, no sabía para qué lo compré entonces lo guardé y estuvo guardado por más de 7 años,  un día se ofreció en una circunstancia y más por la hora, que no podía terminar un trabajo por la necesidad de un esmeril, acordándome que había comprado uno y entonces me di cuenta que ese esmeril me iba a servir para más adelante y fue por 7 años más.

No sé cómo explicar pero se me ocurre que aparte de ser una buena idea la compra, creo que estuve sincronizado con la máquina, mi mente y lo que fue mi trabajo por algunos años, ahora no sólo fue con ese esmeril, en otras ocasiones compre otras herramientas que ni siquiera sabía cómo se llamaban pero las utilicé como no tienen idea.

En cuantas novelas de ciencia ficción se han creado herramientas o artículos de servicios, que en su tiempo fueron absurdas pero como era novela nadie les dio importancia, el tiempo ha pasado y ahora la gran mayoría ya están de funcionamiento, uno de ellos es la computadora, los teléfonos por vía celular y quién sabe que más existirá por ahí, dando claro ejemplo de que no hay malas ideas.


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