No odio a nadie

No odio a nadie, sólo que no sé qué me pasa… Decía una señora después de pasar un mal rato con otra persona. A qué se debe que una persona no esté consiente de cuáles son sus mayores temores, como para que reaccione de esa manera, ahora, se han puesto a pensar al menos en nuestro caso y hablo en lo personal, ¿Qué hace que nosotros veamos en otra persona a su peor enemigo?

Generalmente, para odiar a alguien tenemos que tener un motivo mundano, claro que viéndolo desde otro punto de vista, no se saca nada odiando a alguien, pero concentrémonos en que fuera desde otro punto, el motivo debiera ser con una razón fuerte como para hacerlo, inclusive hacerle daño físico, en cierto modo se puede pensar en un motivo justo pero, lamentablemente para los que “odian con razón” no existe una razón viable.

No odioSencillamente se puede decir que la existencia del enemigo, no está afuera de la persona sino dentro de ella ¿Cómo es eso? se preguntarán, pues el enemigo se forma dentro de  su mente, ocasionado por frustraciones, temores, miedos y no sé qué otras yerbitas más, que hace que la persona se sienta mal con el poco éxito, que tenga otra persona, es decir, si yo de pronto tengo un éxito rotundo con mis artículos, siempre habrá alguien que niegue mi éxito.

Entonces ¿Por qué una persona negaría mi éxito? Pues porque él no lo ha podido hacer y como ya sabemos, siempre echándole la culpa a todos menos a él mismo. Esa actitud es ocasionada por las frustraciones internas. Hay ocasiones que se forman peleas y terminan en los peores insultos que se puedan imaginar. Cuando han sucedido enfrentamientos personales, sólo se necesita que una empiece y parece mentira, pero el inocente empieza con una palabra que el otro esperaba.

Muchas de las veces, esa palabra ni siquiera es ofensiva pero el frustrado, lo que necesita es un pretexto como para descargar todo el odio que guarda dentro de sí, ya que  el antagonista involuntario lo único que hace es ser un espejo, por el cual el frustrado se refleja y se ataca a sí mismo. Ahora ¿Qué hace que la pelea se haga grande? Simple, que usted o yo hagamos lo mismo y se completa un relajo de los mil demonios.

No es mi costumbre desear el mal a nadie pero, si alguna vez tiene ese desagradable contratiempo, simplemente no vaya al choque y por último, si le dice “Anda… si eres un cara de papaya” como ejemplo, porque usted sabe que hay otras palabras en vez de papaya, si llegara a pasar dice “Bueno, está bien” verá la cara que pone el agresor, porque el necesita que usted le dé el motivo para descargar el odio que quiere reflejar, como no consigue lo que quiere termina por irse del lugar.


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