13

El viaje cuántico continúa

El viaje de Clarí, fue suspendido por dos personas muy allegadas a ella, a la que sin tener la intención le hicieron regresar a una época actual, donde la conocen como Zulema que es su verdadero nombre, Zulema está desconcertada por un momento viviendo en dos épocas diferentes, que pueda que le haga daño.

Renovar esos recuerdos va ser un detonante que va a causar una toma de decisión, que en estos casos siempre hay un perdedor. Martíno por su lado está muy intrigado con el suceso, descartando la preñez de Zulema cual otro sería el motivo por aquel desmayo, hay mucha sospecha de por medio, Martíno es un hombre adulto que de tonto no tiene nada y él sabe muy bien que para qué una persona  pierda el conocimiento, tiene que haber tenido un trauma emocional muy severo, a menos que esté muy débil y eso es imposible porque la alimentación en esa casa nunca falta, entonces eso queda descartado, lo único que queda es la emoción fuerte, pero, ¿Por qué? Pregunta que muy pronto de una u otra forma va a saber la respuesta.

Novela de ficción
Clarí capítulo 13 “El viaje cuántico continúa”

 Tony es el único que casi está seguro de saber lo que pasó, haciendo un recuerdo de lo que hablaban y eso fue cuando él dijo “Clarí”, Tony sabe quién es Clarí, sabe quién es y a qué se dedica pero lo raro es que eso fue hace mucho tiempo, ¿Por qué su cuñada  Zulema al escuchar ese nombre se desmayó? Y para el colmo del caso tienen un parecido sorprendente, con la única diferencia que Clarí tiene otro color de ojos y de pelo. Tony tiene mucho miedo a acercársele mucho a ella y peor con las insinuaciones que ella le hace.

 Él se dio cuenta que la desea mucho pero sabe que es su cuñada,  por ahí no puede ni siquiera pensarlo. Lo raro de Tony es que cuando dijo Clarí y miraba a su cuñada al mismo tiempo, fue como que si su mente se haya trasladado al pasado, coge la imagen de Clarí y la trae al presente y en fracción de segundos, haciendo una especie de montaje, coge la imagen de Clarí y la pone sobre la de su cuñada,  el resultado de eso fue una atracción sexual muy fuerte hacia su cuñada y la consabida pregunta, ¿Por qué? Y como ya saben que hay que esperar  al tiempo a ver qué pasa.

Zulema se ha quedado pensativa y levantándose de la cama decide ir a la cocina a preparar algo de comer, pero es demasiado tarde, en vista que no reaccionaba Martíno tuvo la precaución de adelantarse a una posible decisión de parte de su amante compañera de vida.

― ¿A dónde vas? ―Pregunta Martíno.

―Voy a hacer algo de comer ―contesta Zulema.

―Por mí no te preocupes  Zulema que ya comí ―le decía Tony y con una sonrisa de agradecimiento.

―Si es verdad, ya comimos y tu comida está en el refrigerador ―le dijo Martíno.

―Ah, disculpen, es que estoy un poco desconcertada, pero ya se me va a pasar, creo que mejor me voy a dormir.

― ¡Qué! ¿No piensas comer? ―Le pregunta Martíno―. Según Tony, ni siquiera avanzaste a desayunar, peor el almuerzo y ahora para de remate no quieres merendar, ¡Sí que estás mal!  Nunca he visto que te hayas acostado sin comer.

―Es verdad Zulema, es preferible que comas algo a que te acuestes así, al menos en tu caso que no has comido nada en todo el día, son como 12 horas.

―La verdad no sé qué me pasa, siento como que tengo algo pendiente y no sé si por eso se me ha quitado el hambre, por eso mejor me voy a dormir.

―Bueno si es así, anda no más a la cama que ya te sigo porque voy a conversar un ratito con Tony.

―Bueno, ya se fue Zulema, ahora quiero hablar contigo de hombre a hombre, mejor dicho de hermano a hermano y no quiero que me vayas a mal interpretar, ¿Estás de acuerdo?

―No entiendo por qué me dices así hermano, además si quieres hablar conmigo, adelante, yo te escucho.

―Escúchame Tony, no sé qué está pasando entre ustedes dos pero sé que algo pasa, desde que tú llegaste, Zulema se ha portado de una forma rara y es algo que se nota, tal vez tú no te des cuenta por qué no has vivido con ella pero yo sí, nunca la he visto enferma, nunca se ha preocupado por querer cocinar algo para mí y algo más raro, ahora sonríe con facilidad,  todas esas cosas me da mucho que pensar, con eso no digo que ustedes tengan algo pero sí digo que algo pasa, y eso no me lo puedes negar y peor con lo que ha pasado en estos tiempos.

―Martíno no sé por qué te preocupas tanto, por lo que me doy cuenta que Zulema es muy buena gente y muy conversona, y que yo sepa eso no tiene nada de malo a menos que a ti te moleste, por lo demás no le veo el sentido de la inseguridad… Mira hermano tú me doblas la edad, de paso tienes mucho dinero, al contrario conmigo soy un campesino muy joven y sin dinero, sin casa y de paso ando a pie, ¿Tú crees que una mujer como Zulema se va a fijar en mí? Yo no creo eso mientras no vea.

―Yo no me refiero tanto a eso Tony, lo que pasa es que hay muchas cosas que tú no conoces, no sabes nada de Zulema, inclusive yo mismo no sé a fondo de dónde viene, ¿Te acuerdas del secreto que me preguntabas el otro día? Pues si es lo que yo me imagino, sólo te digo que todo lo que tú ves aquí no es mío, yo no sé de quién es, sólo eso te digo, la otra parte del secreto yo mismo no lo sé.

― ¿Dices que no es tuyo?

―Así como lo escuchaste, prefiero callar antes que hablar sin fundamentos, se quién es Zulema y también estoy consciente dónde le encontré pero cuando la conocí me quedé impresionado, no hice más que aprovechar la oportunidad, que la cogí, ahora, no sabía que ella venía con equipaje incluido, no tienes idea que tipo de equipaje tenía ella, la cuestión es que cuando me embarqué ya no pude dar marcha atrás y todo porque es cuestión o era de vida o muerte.

―Cómo, no te entiendo, ¿Hablas de vida o muerte?

―Así como lo escuchas, se puso tan difícil la cosa y en tan poco tiempo que lo único que pudimos hacer, es salir huyendo, mejor dicho,  nunca vi nada ni hasta ahora, pero, de un momento a otro Zulema me dijo que corramos y yo no esperé a mirar atrás, solo cogí la maleta más grande y salimos como alma que lleva el diablo, hasta el día de hoy.

―Pero tú nunca verificaste, ¿Quién quería atentar contra Zulema?

―No, no hubo tiempo, mejor dicho no quise tomar el tiempo que podía ser nefasto para los dos porque había duda.

―Entonces Zulema es un misterio, el mismo misterio que yo siento.

― ¿Que dices hermano?

―Ni yo mismo sé lo que pasa, lo único que te digo es que a Zulema la veo muy misteriosa, diría que le tengo miedo, la veo como una vampiresa.

―Déjate de tonteras Tony, ¿Cómo una vampiresa? ¿Y por qué?

―La verdad no sé, si has visto películas de Drácula ¿Verdad?

―Si claro que sí.

― ¿Si has visto a las mujeres que tiene Drácula?

―Claro que sí.

―Por lo general a la mayoría de las mujeres de Drácula, siempre la representan como una mujer blanca muy bonita pelo negro exuberante y un cuerpo de matar, que en el momento en que se acercan a su víctima, ponen una mirada que te atrapa aparte de eso tienen un movimiento de cuerpo que te enloquece, más o menos así la veo a Zulema, a lo mejor es vampiresa y no te has dado cuenta Martíno.

―No hables tonteras campesino del demonio, estás hablando de mi mujer sea vampira o no, igual que duerme conmigo.

―Cálmate era sólo una broma, cómo voy a pensar eso de mi cuñada pero de que es misteriosa si lo es.

―Bueno, no tenemos más que hablar, mejor acuéstate y descansa que mañana será otro día, aunque parece que ya estás bien repuesto, ¿Cuántos días llevas aquí?

―Mañana es cinco días pero ya me siento bien, un poco débil pero bien, ahora que me preguntas los días me acordé de María, ¿Qué será de mi enfermera? No me ha venido a visitar, a lo mejor ya se olvidó de mí pero eso está por verse porque si no viene a verme, la voy a buscar.

―Ya ha de venir, en el rato menos pensado está aquí. Mejor me voy a dormir, que duermas bien Tony.

―Igual hermano que duermas bien.

El tiempo se acorta para la familia Pyma, todos están preocupados sea de una forma o de otra. Martíno parece que se preocupa por su hermano pero no deja de ser hombre, Tony se preocupa por su hermano Martíno pero no deja de inquietarle Zulema, en cambio ella como la manzana de la discordia no está preocupada, está confundida, ella todavía no sabe por qué Tony le llama la atención, sólo hay uno que no está preocupado, es ni más ni menos que Juan del Todo alias pavo real, porque él sabe que lo que él se propone se cumple y más temprano que tarde.

Zulema ha hecho todos los preparativos para disponerse a dormir y empieza a recordar lo que quedó pendiente, Martíno llega al dormitorio y ve a Zulema acostada.

―Querida, ¿Estás dormida? ―Preguntó Martíno.

―No, ¿Por qué?

― ¿Me puedes decir qué pasó en la mañana?

―Ya te dije  Martíno, sólo me desmayé y nada más ―le dijo en tono lúgubre.

―Entonces, ¿Por qué estabas como inconsciente?

―Sí tienes tanta duda, ahora te voy a decir lo que no te dije delante de Tony, no reaccionaba según creo yo, es porque empecé a recordar de una manera tan real lo que me pasó cuando tenía 14 años, que a pesar de que tengo los 21 años que creó que tengo,  ¡Pasé a 14 años! Pero te digo que es tan real que sentía todo y veía, tocaba y saboreaba como si estuviera en ese momento, en ningún tiempo pensé que estaba en el pasado porque para mí solo era el presente. Ya encontré la forma para seguir recordando y eso lo voy hacer ahora, porque cuando desperté o me hicieron abrir los ojos, yo me dirigía hacia un lugar en el proceso de una huida y es algo que ya había olvidado al menos eso creía,  ahora quiero saber qué pasó después al menos  si logro hacer eso creo poder dirigir mi destino hacia el lugar más idóneo, de ser posible que nadie salga lastimado.

― ¿Y por qué no dijiste eso delante de Tony?

―Es que ese es el problema, algo en mi inconsciente me dice que él tiene algo que ver en esto.

―Mujer loca, ¡Qué estás diciendo!

―Tranquilo energúmeno, que no estoy diciendo nada malo además yo ni siquiera sé que es, mejor acuéstate a dormir que mañana será otro día y por favor por mí no te preocupes, que ya me hice justicia con mis propias manos.

―Claro que eso es lo único que sabes hacer, ¿No comprendes que vengo cansado? Pero igual, no te preocupes que me voy hacer justicia con mi propia mano y duerme como un tronco que yo voy hacer lo mismo.

Entonces Zulema muy convencida de que puede volver a retomar los recuerdos de su vida, procede en ese momento a tomar un pequeño proceso de relajación antes de quedarse dormida, el proceso tiene resultado y empieza a sentir que el viento pasa por su cara, escucha el ruido del motor de un vehículo, de pronto ve unos ojos que están reflejados en un espejo retrovisor y de nuevo se encuentra sentada en el taxi.

― ¿Se dio cuenta? ―Preguntó Clarí.

― ¿De qué señorita? ―Preguntó el chofer.

―No sé, es como si me hubiera ido pero es raro porque estoy aquí ―decía Clarí.

― ¿Irse a dónde? Que yo sepa no se ha bajado de aquí ―dijo el chofer desconcertado.

―No sé cómo explicarlo pero… de pronto estaba hablando con dos hombres, en una casa bonita, ellos estaban preocupados por mí, por mi salud, pero que raro, ni siquiera los conozco ―decía sorprendida.

―No le entiendo nada.

―Bueno, no me haga caso, ¿Cuándo llegamos?

―Enseguida, y justo ahí en la otra cuadra está.

―Muy bien, déjeme ver si ha llegado el bus que busco ―observando los alrededores, Clarí se prepara para el encuentro.

―Ahora sí, aquí es ―dijo el taxista.

―Por favor déjeme preguntar primero.

Bajándose del taxi, Clarí pregunta a un señor, recibiendo como respuesta que no, pregunta a otro, lo mismo, entonces se le ocurre algo y se acerca al taxista.

―Señor, se me olvidó preguntarle, ¿En este pueblo hay algún burdel?

― ¿Burdel? ¿Burdel donde se conoce lindas chicas y se va a beber?

―Sí, de esos mismos.

― ¿Está segura? Porque usted no se ve como que ande en ese mundo.

―Sí, estoy bien segura, ¿Conoce o no?

―Si claro que sí, hubiera empezado por ahí ―le dijo el chofer―. Vamos le llevó para allá.

―Muy bien y dígame ¿Cuánto le debo?

―Son $ 10 por el tiempo señorita ―decía él  chofer―. ¿Le puedo preguntar algo?

―Si claro.

― ¿Por qué busca ese lugar?

―Porque lo necesito por emergencia personal pero no por laboral.

―O sea que ¿No va a trabajar ahí?

― ¡Qué le pasa! ¿Acaso me ve con cara de puta?

―No claro que no, solo es la curiosidad.

―Pues fíjese que eso mismo voy a hacer.

― ¿Hacer qué?

―Puta ―dijo Clarí.

―Ah ―dijo el chofer.

Llegando al lugar, Clarí se baja y le pide al chofer que le ayude con la maleta, porque es muy grande, el chofer gustoso se baja y le ayuda.

― ¿Me podría ayudar por favor?

―Encantado señorita.

―Muy bien, déjela ahí nomás y muchas gracias.

―Disculpe, ¿Qué lleva aquí que pesa tanto?

―Dinero, mucho dinero, digamos que una fortuna.

―Dinero, jajajajaja, si como no, bueno ya está ―dijo―. Que le vaya bien señorita, ah, y a su fortuna también jajá jajá.

Alejándose el taxista, Clarí  se queda pensando: “Las personas adultas son bien raras, cuando les dices la verdad, no te creen y cuando le mientes ahí sí te creen, que cosas de la vida que tengo que aprender de los adultos” empieza a caminar y a la distancia observa que hay un bus bien grande, del tipo ejecutivo más grande de lo normal y muy elegante, sigue su camino y escuchó una voz.

―Disculpe señorita ―se dirige a ella esa voz―. Señorita, señorita.

―Sí, dígame ―con precaución contesta.

― ¿Usted es Clarí?

―No, ni la conozco.

―Qué raro, a mi madrina le dijeron que iba a llegar a una chica como usted ―dijo la misteriosa mujer.

― ¿A qué se refiere con “Como usted”?

―Es lo que me dijo “Párate ahí y espera a una señorita muy bonita, muy joven, llega con una maleta jumbo y un maletín de mano” y usted es igual como me dijo mi madrina ―explicaba la misteriosa mujer.

― ¿Quién es su madrina?

―Mi madrina es mi jefa, mi regente.

―Si ya sé que es su jefa y su regente, ¿Quién es ella y cómo se llama?

―Ah… ¿Usted se refiere al nombre de ella?

―Sí hija de Dios.

―Mi madrina se llama Nisoilá Astu.

― ¡Nisoilá Astu es su madrina! Entonces si soy la que buscan.

―Muy bien, entonces sígame.

―Dígame una cosa, el bus que está estacionado allá, ese que parece vehículo de lujo, ¿Es de su madrina?

―Si claro, es grande de lujo y muy cómodo, ¿Es bonito verdad?

―Sí, es muy lindo, ¿Cuál es tu nombre?

―Mi nombre es Raquel.

― ¿Raquel qué?

―Raquel Santy.

―Mucho gusto Raquel, mi nombre es Clarí ―con amable sonrisa.

―Ok, gracias… eres bien agradable, más parece que fueras más joven de lo que pareces.

―Ni siquiera te imaginas qué tan joven soy.

―Me la imagino, mira ya llegamos, voy a comunicarle a mi madrina que ya estás aquí.

Alejándose de Clarí sube al vehículo y elegante bus ejecutivo. En el transcurso en que Clarí se queda sola, empieza a observar con detenimiento todo lo que está a su alrededor, respira con profundidad y empieza a tocar la carrocería del vehículo y piensa: “Siento el aire que pasa por mis pulmones, escucho a la gente hablar, siento el frío del metal del vehículo, veo muchos colores, eso significa que lo estoy viviendo, pero, sigo insistiendo que es muy raro, hace unos momentos estaba en una casa muy diferente a la que yo conozco, conversando con dos personas que no conozco inclusive,  creo que comí y me acuerdo que me acosté a dormir en la cama de un hombre que no conozco, y Zas ¡Estoy aquí! ¿Estaría soñando? Sea lo que fuere no puedo explicarlo pero lo viví, lo sentí ¡Es bien raro! En todo caso eso parece un capítulo de la dimensión desconocida”, en ese momento aparece Raquel, seguida de una señora bien vestida y muy hermosa, tal vez de unos 45 años con una actitud altiva y un fuerte carácter.

―Aquí está madrina, ella es Clarí ―decía Raquel y dirigiéndose a Clarí dice―. Clarí, ella es mi madrina, su nombre Nisoilá Astu.

―Buenas noches madrina ―dijo Clarí.

―Buenas noches Clarí, que bien te vez, quien creería que apenas es una adolescente ―decía Nisoilá.

―Mi madrina Amantita le manda muchos saludos.

―A ver Clarí, vamos a poner las cosas en su puesto, en primer lugar, yo no soy tu madrina porque ya tienes una y ella es Amantita, mi gran amiga, segundo, tú no eres de mi tropa y eso quiere decir que no estás obligada a trabajar como las otras en los burdeles donde lleguemos, tercero, no tienes que pagarme por estar aquí, cuarto, si tú deseas y sólo si tú deseas trabajar en lo que hacemos, te aseguro que haríamos fortuna, y quinto, considérame como tu tía, ya que Amantita y yo somos como hermanas, ya todo dicho dime si tienes alguna pregunta.

― ¿Sabe usted por qué estoy huyendo?

―Claro que sí Clarí.

― ¿Sabe con quién es el problema?

―Con Juan del Todo.

― ¿No tiene miedo?

―Porque voy a tener miedo de él si yo lo conozco desde muchacho,  lo he tenido entre mis sábanas, como también sé lo loco que es pero él sabe quién soy yo y como lo he tratado, además nosotras no sólo nos defendemos bien en la cama, sino también fuera de ella, ¡Chicas! (si madrina, diga) vengan acá que les voy a presentar a mi sobrina.

Clarí acaba de conocer a su protectora, ella dándole la bienvenida le expresa los puntos a seguir pero, Clarí se dio cuenta que todas son mujeres, ¿Quién va a ayudarlas en los momentos críticos? Por eso Clarí tiene una curiosidad, ¿Qué pasaría si Juan llega? Esa sería una buena pregunta que deben hacerla a Amantita pero ahí la sorpresa de parte de Nisoilá,  por lo tanto ella será la encargada de presentarla, mientras tanto bajan las chicas del bus y se colocan en fila.

―Muy bien chicas, pónganse en fila ―decía Nisoilá.

― ¿Madrina también yo? ―Preguntó Raquel.

―Si también tú, todas presentes van a decir su nombre de arte y nada más, a propósito, ¿Y el bolso de combate?

―Madrina las chicas han dejado arriba el bolso ―dijo Raquel.

―Pero qué zoquetes, ¿Cuántas veces les he dicho que ese bolso no lo suelten ni para cagar? Porque no saben en qué momento lo van a necesitar.

―Disculpe  madrina, que enseguida lo vamos a traer, ¡Chicas, todas traigan sus bolsos pero ya! (si Raquel, enseguida vamos) ―todas corren a buscar su bolso junto a Raquel.

―Disculpa Clarí pero es necesario que pase esto para que veas porque nosotras no  tenemos miedo.

―Está bien tía, yo espero.

―Ya madrina ya estamos listas ―dijo Raquel.

―Entonces fórmense en fila y hagan lo que les dije ¡YA!

―Bien, mi nombre es Enriqueta y te doy la bienvenida.

―Yo, celestina, bienvenida.

―Yo Ninfa, canto y soy muy alegre, ¡Hola!

―Ya me conoces, Raquel, aparte de ser buena en la cama soy la que se encarga de las relaciones comerciales.

―Mi nombre es Malva, soy la más antigua del grupo y la más solicitada por los hombres (falso) no seas envidiosa mujer, igual como todas te doy la bienvenida eso sí todas somos un solo cuerpo, si alguien se mete con una se mete con todas.

―Está bien, yo les agradezco la bienvenida que me brindan ustedes, por eso voy a colaborar con lo que sea si es posible, además estoy bien entrenada en el arte amatorio, así que van a encontrar a una rival, pero como amiga soy incondicional además, soy muy humilde.

―Bueno chicas a prepararse que ya llega la hora de irnos ―dijo Nisoilá.

―Madrina se le olvidó algo, será… ―le dijo Raquel.

― ¿Qué cosa? ―Preguntó Nisoilá.

―El contenido de los bolsos ―dijo Raquel.

― ¿Qué contienen? ―Preguntó Clarí.

―Ah, cierto, por eso les dije que bajen con los bolsos ―dijo Nisoilá―. Chicas, bajen de nuevo y ya saben el resto, pero YA.

―A ver chicas todas en fila, ya muévanse ―ordenaba Raquel―. Ya está madrina.

― ¿Qué pasaría si alguien se propasa o nos quieren hacer algo sin que  nosotras queramos? ―Preguntó Nisoilá―. ¡Tú celestina! ¿Qué harías?

―Yo no aguanto nada ya que primero le doy uno al aire, si se puede, y sí no a las patas,  el segundo va a la panza claro que primero advertimos ―dijo celestina.

― ¿Y qué es lo que dan? ―Preguntó Clarí.

Clarí recibió una respuesta en coro en el momento que metían la mano al bolso y.

―Un par de tiros con esto ―dijeron―. Una pistola automática de 9 mm con cañón largo y doble alimentadora.

― ¡Todas tienen una! Sí que me han sorprendido ―dijo Clarí.

―Y te vas a sorprender más cuando recibas la tuya de parte de tu madrina, en cualquier momento llega el mensajero y te la entrega ―dijo Nisoilá.

―El primer pendejo que quiera atentar con alguna de nosotras, recibirá una buena dosis de plomo, y si tiene chaleco antibalas, igual, tenemos balas con punta afilada de acero que atraviesa cualquier chaleco ―dijo Raquel.

―Bueno chicas se acabó el relajo, ahora a trabajar que con dinero se come y con el mismo hay para cualquier cosa.

―Tía, yo también voy a vestirme para ir con ustedes.

―No, tranquila mejor descansa, porque tienes que estar cansada de la impresión que recibiste hoy tan de mañana,  sin contar el estar fugando con el miedo hasta el cuello.

―Está bien tía, como tú digas, entonces me voy a bañar como algo y me voy a dormir.

Y así empezó un nuevo giro a su vida, andando de burdel en burdel. Para Nisoilá fue como una bendición que haya llegado Clarí, desde esa fecha el dinero empezó a fluir como manantial, todas las chicas pasaban ocupadas en cambio Clarí hacia un punto por noche y no todas, no porque nadie la quería sí no que ella escogía al que se iba  con ella, aparte de eso ella cobraba de cinco a 10 veces más que las demás, eso dependía del cliente, muchos de ellos regresaban donde ella pero ya no los aceptaba,  porque siempre venían con proposiciones de fuga o matrimonio a cambio de fortuna o joyas, algo que a ella no le interesaba en lo más mínimo, ya que es millonaria pero eso no sabe nadie al menos ahí no.

Nisoilá no está de acuerdo que Clarí rechace a un cliente sólo porque quiere repetir el goce, pero ella sabe que Clarí propuso pagar para estar ahí para estar más tranquila, el cual eso fue rechazado por ella mismo (Nisoilá) claro que no sabía qué tan rentable iba a ser el tenerla como puta en su grupo, pero bueno, ella como mujer seria tiene que respetar su palabra, además que Clarí le está haciendo ganar buen dinero sin esfuerzo.

Clarí se está sometiendo en el mundo de la diversión nocturna algo que no está a gusto, porque ella pensó que con Juan ahí terminaba todo, pero no fue así, ahora tiene que soportar a un hombre diferente aunque no todas las noches, pero igual. Se preguntarán cómo soporta eso Clarí sin chistar, sencillo, ella como dama exige que los hombres se pongan una máscara, según ella, para que el placer se haga más intenso para ellos ya que  algunos les encanta el misterio y lo hacen con gusto, inclusive, algunos de ellos no llegaban a completar en su totalidad el acto sexual, porque la excitación era tal que terminaban antes, y ellos se iban contentos y felices de haber probado algo nuevo y por ende quedaban enamorados de ella. La verdad de todo esto, es que al hacer que el hombre se disfrace, ella distrae  su mente y hace cuenta que es Juan el que está ahí, inclusive, así haya contacto íntimo pleno no pasa nada pero hay un pequeño problema aquí,  eso es que Clarí es una mujer de fuego, eso significa que mientras ella maneje el asunto no pasa nada, pero si cruza el límite y llega a sentir que la están poseyendo, ella se declara loca y no suelta al hombre hasta que queda complacida. Otra verdad por lo que pide que se pongan máscara  los hombres, es para no saber quién es el que la hizo sentir mujer y de esa forma no hay compromiso. El caso es que ha pasado  la semana y todo ha ido sin problemas y en santa paz, terminada  las labores todas se dedican a descansar de tan laboriosas noches sin descanso, claro que alguien tiene que conducir,  la primera que coge el volante es Nisoilá, así van de una en una turnándose para no estar cansada con el trabajo y de paso conduciendo. Llegaron a un cruce y tenían que tomar una decisión de hacia dónde ir, el cruce decía, “Poste partido o Naranja agria” entonces hicieron una votación hacia dónde ir y cogieron “Poste partido”, entonces una de las chicas dijo.

―Poste partido… Poste partido… Ah ya, ahí vive un viejo loco que tiene nombre de extraterrestre ―dijo Malva.

― ¿Y cómo es ese nombre extra qué? ―Preguntó Clarí.

―Era como marciano, salvando, espera es cómo… Ah ya, ¡Saturnino! si ese es el nombre de ese pendejo que es más relajoso ―dijo Malva.

Sin más que más,  todos se dirigen al pueblo de Poste partido no sin antes que Clarí se puso nostálgica de saber que se dirigía hacia aquel pueblo, pero no sabía por qué, además nunca había estado allí y lo peor es que nunca había escuchado aquel nombre tan ridículo, pero igual, como dijo Malva, “si alguien se mete con una se mete con todas” y la verdad puede que en todo sea así, si quieren ir hacia allá quien es Clarí para impedirlo, por lo tanto, hacia allá hay que ir. Nisoilá se da cuenta que algo le pasa a Clarí, entonces le pregunta.

― ¿Qué te pasa querida?…Continuará capítulo 14

©Clarí una historia cuántica Todos los derechos reservados Roberto Sanahuano    Escrita en el 2006 y registrada en el 2008 I E P I   030100


Si tienes alguna duda, has tu consulta por medio de un comentario que será respondido inmediatamente



Suscríbete a mi blog