18 

Jansí llega a Poste partido

―Mira Raquel, a veces pienso que lo que me está pasando en este momento, es sólo un producto de un sueño, inclusive lo que voy a hacer más tarde parece que ya lo hice.

―O sea, tú piensas que lo que estamos hablando ahora, ¿Ya lo habías hecho antes?

―Bueno hasta ahí no, porque parece que lo que estamos hablando es solo el resultado de lo que me está pasando, porque pienso que cuando creo que esto me pasó, antes no hablé con nadie, y tal vez porque solo pasó, pero ahora es diferente, pero como te dije que es algo raro, no sé lo que va a pasar más luego, pero algo me dice que todo lo que va a pasar más tarde no es bueno, pero por lógica no es mortal, sino no estuviera hablando contigo de esto en este momento.

― ¿Pero qué es lo que te preocupa en realidad?

Novela de ficción
Clarí capitulo 18 Jansí llega a Poste partido

―Lo que me preocupa… es… haber visto y haber sentido al joven de anoche, es como que no debía haberlo hecho, y yo voy a problemas en el futuro, Quién sabe, a lo mejor tiene que suceder así como complemento de algo que tiene que suceder después, pero lo que sí te digo que la experiencia amatoria de ayer fue de ilusión, y te juro que voy a hacer todo lo posible por olvidarme de lo que pasó, más por seguridad de él que la mía, además no creo que Juan del Todo me deje ir con facilidad, no sé hasta cuándo me va a seguir porque la gente que trabaja para él son muy malos y persistentes. A pesar de la edad que tengo aunque no lo quiera admitir, yo me veo y me siento como una mujer adulta, será tal vez porque yo nunca jugué como una niña de mi edad, además no tenía con quien por ser hija única.  Yo me veo en mi mente y lo pongo a ese joven al lado mío y lo veo como un niño, a pesar que tiene estatura y cuerpo de adulto, no sé tal vez… en unos cuantos años después… tal vez mi imagen cambie, cosa tal, que si algún día lo encuentro, no voy a dudar en querer pasar una nueva experiencia amatoria con él, y quién sabe dedicar mi vida amarlo y a quererlo como mi amante marido.

―En realidad, no le da sentido preocuparte por algo que no ha pasado.

―Si tienes razón, pero hay algo que no te he dicho ―le dijo con sospechas Clarí.

― ¿Y qué es eso?

―Es que sí te digo no me vas a creer.

―Inténtalo ―le dijo desafiante.

―Tal vez tú creas que estoy medio loca, pero no es así ―con disimulo la miraba para saber si podía hablar.

―No tanto así pero por ahí va ¡es broma por si acaso!

― ¿Te acuerdas cuando me encontraste es en el paradero de buses?

―Claro que me acuerdo, es como que si hubiera sido ayer.

―Resulta que yo venía en el taxi, de pronto escuché unas voces que me llamaban por mi nombre verdadero, aunque yo no se los he dicho a nadie y creo que sólo Nisoilá lo sabe, pero mi nombre es Zulema, Zulema del Pasto, nunca lo uso y ni pienso usarlo al menos si sigo con este destino. Al menos esa fue la recomendación que me dio mi madrina Amantita, y por eso es que escondo mi identidad, pero el día que cambien las cosas y necesite cambiar mi imagen, asimismo cambiaré a mi nombre verdadero, pero como te decía en ese momento cuando venía en el vehículo, escuché unas voces que me llamaban, Raquel.

― ¿Y qué de raro hay en eso? A menos que sean los hombres que te buscan.

―De raro tiene todo Raquel, empezando que ninguno de ellos sabe cómo me llamo en verdad, y a continuación, yo escuchaba esas voces pero nadie más las escuchaba, porque el chofer del vehículo no escuchó en ningún momento, y eso sé porque le pregunté. Como yo venía escondida en el vehículo en la parte de atrás, levanté la cabeza para ver por la ventana pero no había nadie y además el vehículo venía  a velocidad, la pregunta es, ¿Quién mierda me llamaba?

―Tal vez alguien que iba en otro vehículo y que te alcanzó a ver y por eso te llamó ―por mucho que trataba Raquel de cambiar lo que le estaba pasando a Clarí, no lo conseguía y de paso hasta ella empezó a preocuparse.

―Te juro hermana que no había nadie, de pronto como que me quedé dormida y sigo escuchando las voces que me llamaban, en el momento que abro los ojos veo a dos personas desconocidas, y me empiezan a hablar primero llamándome por mi nombre, resulta que esas dos personas son hermanos del cual uno de ellos creo que es mi marido, y sabes, estoy en una casa muy grande y muy linda llena de muchos adornos costosos, la cuestión es que reacciono y ellos me preguntan que qué me pasaba, a lo que yo decía pues que no me pasa nada, pero en ese momento yo asumo que es mi familia, pero igual yo me levanté, creo comí, me bañé y me fui a acostarme en la cama, pero en ese momento a mí me pasó algo raro porque  yo mismo me complacía, aunque sabiendo que tenía marido no lo esperé a él, ¿Por qué?  No sé. Este señor me empieza a hablar y a reclamarme cosas que no me acuerdo, y no sé por qué no le doy pelea y lo único que quiero es seguir durmiendo, a la final estoy confundida, no sé cuál es mi vida verdadera, la que tengo en este momento o la que creo que sueño, y sólo para que te des cuenta de lo raro que es, el momento que me quedo dormida, abro los ojos y estoy de nuevo en el taxi y quedé medio tonta, como que no sabía qué estaba pasando, entonces le volví a preguntar al chofer si había escuchado o visto algo raro, pero él me dijo que no, que no pasaba nada, ahora ¿Te das cuenta por qué estoy comportándome de esta forma?  Inclusive hoy no quiero ir al bar de la vira vuerta, pero algo me dice con urgencia que debo ir,(Clarí…, Raquel…, que esperan para irse a vestir), bueno ya hemos conversado mucho y vámonos a vestir  ―con ese llamado Clarí cerró la conversación.

―Si tienes razón, vamos a prepararnos para una nueva lucha.

De esa forma salieron muchas cosas, mejor dicho muchos secretos a la luz, de parte y parte empezaron a sentir una especie de relajamiento, de paz, fue como que se quitaron un peso de encima, ahora más tranquilas pueden pensar mejor. Nisoilá y sus chicas se preparan para ir a trabajar una noche más, y aprovechar lo que más puedan puesto que al día siguiente ya es domingo, eso significa que las fiestas del pueblo terminan, y las cosas volverán de nuevo a sus cauces, no así para otras personas que por cosas del destino tendrán que tomar un nuevo camino. A cierta distancia del punto donde se encuentra Nisoilá, viene en camino y a toda velocidad Jansí, Peke y toda la gavilla de matones, presagiando lo que van a encontrar en el pueblo. De pronto sucede algo inusitado.

―Sr. Peke ―dijo Adam.

―Sí.

―Señor tengo una señal en pantalla.

― ¿Una señal?

―Si señor, aquí está, en el mapa que sale aparece un cuadrito y un número.

―Oye, me has sorprendido, tan rápido aprendiste a manejar todo ese sistema complicado.

―Algo parecido, pero no es por eso, según me doy cuenta este sistema es automático, porque yo no hice nada y sólito apareció ―sorprendido contestó.

―Bueno no importa, ¿En qué parte del mapa dice que está el cuadro?

―Según esto da a las afueras de La Gran Ciudad  y el cuadrito que marca dice cuadrante 53, Sr. Eso es bien lejos, siquiera 14 horas de viaje.

―Tienes toda la razón.

―Según esta computadora, y el número que dice aquí es de la señora Clarí, que lo está usando en este momento.

―Si pero hay algo raro aquí, según lo que esta computadora quiere decir que ella casi nunca se alejó de los pueblos cerca de la gran ciudad, entonces nosotros estamos como pendejos dando la vuelta, como también puede ser que el que está usando el teléfono no sea ella, como en el caso de Patricia que arrojó su teléfono a un camión de carga, ¿Cómo hacemos para comunicarle al señor Jansí lo que está pasando?

―No tiene otra forma señor, es preferible decirle ahora a que se entere por otros medios, recuerde que el patrón Juan tiene los mismos equipos instalados en su casa, quien quita que alguien esté mirando en este momento, y  eso comunican a su inmediato superior, que puede ser el mismo señor Jansí o su patrón, ahí sí la vamos a ver negra, ¿Qué opina?

―Tienes toda la razón Adam ―contestó el señor Peke y al mismo tiempo adoptando la posición de pensadora.

―Entonces le voy a comunicar yo mismo ―hablando en actitud afirmativa tratando de ayudar se pone como voluntario aunque sabiendo lo que puede pasarle.

―No tranquilo que voy yo…yo mismo lo haré ―dijo el señor Peke.

El dilema para Peke, comunicar a su jefe que un punto de señal de lo que ellos buscan está como 14 horas de distancia de donde están ellos, no sabe la actitud que va a tomar el con semejante noticia, pero no hay otra igual tienen que ir eliminando cualquier sospecha, ahora falta que le quiera comunicar al señor Juan, para saber qué decisión tomarán, además ya están muy cerca de Poste partido.

―Señor Jansí, le tengo una noticia ―le dijo señor  Peke.

―Me imagino que tiene que ser una noticia buena ―dijo Jansí.

―Bueno en realidad, eso depende como se lo tome.

―A ver tarado, ¿Qué es lo que me quieres decir?

―Lo que pasa señor, es que en la pantalla de la computadora salió una señal y un número de teléfono, ese número sale con el nombre de la señora Clarí, eso significa que lo están usando en este preciso momento, ahora diga usted ―con cierto recelo lo miraba por si reaccionaba como loco.

― ¿Y qué esperan para ir?

―Señor, el punto donde marca la señal, es en el cuadrante 53 y eso es muy lejos de aquí, como a 14 horas de viaje rápido ―dijo con cierta prudencia presagiando que algo podía pasar con semejante noticia.

― ¿Cómo puede estar tan lejos? Si el primer cuadrante marcó en el 118 y eso es por aquí ―muy extrañado se puso mirando para todos lados como buscando un culpable.

―A mí me parece muy raro señor.

―De todas maneras hay que ir ―pensativo estaba solo de saber lo que podría pasar si esto le comunica a su patrón―.No hay otra forma.

―Señor Jansí y que hacemos en el pueblo.

―Buena pregunta Peke, me toca consultar con el patrón y ojalá que esté de buen humor ―dijo Jansí.

Jansí se quedó pensativo, él sabía que darle esa clase de noticias a su patrón, era como despertar al cavernícola escondido dentro de su mente, pero no le quedó otra opción así que cogió el teléfono y marcó: 555- 04 501 472.

―Alo… ¿Quién habla? ―decía Juan del Todo.

―Soy yo señor, Jansí.

―Habla, ¿Qué quieres? ¿Ya tienes buenos resultados?

―Patrón, no tengo buenos resultados, pero tengo una noticia bomba.

―A ver, suéltala, a ver si me estalla en la cara.

―Resulta que recibimos una señal de la computadora, y nos marca en el cuadrante 53, señor.

― ¿Y qué mierda es eso?

―Le explicó patrón, el cuadrante 53 da muy cerca de la gran ciudad, como a 14 horas de viaje desde aquí ―pensando cambiar la forma en que su patrón percibe las palabras se lo plantea como algo optimista .

― ¿Qué tipo de señal era?

―Señal de teléfono celular patrón, y da con el número de la señora Clarí, pero eso no quiere decir que sea ella la que esté hablando, puede ser que votó el teléfono en algún lugar y alguien lo encontró y lo está usando.

―Puede ser, el problema está que si no es eso significa que ella nunca se alejó del sector, y sería la primera mujer que me ha visto la cara de tonto, esto me ha tocado gastar mucho dinero.

― ¿Cuál es su orden patrón?

― ¿Ya revisaron el nuevo pueblo al que iban?

―No patrón, creo que estamos a 20 minutos de llegada, como están en plena fiesta del pueblo, cogemos a casi toda la gente reunida en un solo lugar, y podemos indagar mejor, además ahí tienen que estar las chicas que nos informaron que siempre llegan, pueda ser que la encontremos ahí escondida en medio de toda esa gente.

―Muy bien, en tal caso quédate no más en el pueblo, investiga bien, y por dinero ya sabes no te preocupes, si necesitas retira hasta 50.000 dólares, de esa forma cubre los gastos y la paga de los muchachos.

―Está bien patrón, pero ¿Ahí que hacemos con la señal del cuadrante 53?

―Yo me hago cargo de eso, yo voy a mandar a uno de los hombres de confianza con un grupo de apoyo, para que se vayan a ese sector e investiguen a ver quién tiene ese teléfono, así que no te preocupes y cualquier cosa me llamas.

―Muy bien patrón, que pase bien.

―Peke, Peke ven, ya tengo órdenes del patrón.

―Muy bien señor, diga que hacemos.

―Sigamos adelante, que el patrón se va hacer cargo de esa señal, nosotros preocupémonos del pueblo, tenemos que hacer bien, (señor Jansí mire), carajo, interrumpen, ¿Qué quieres que mire?

―El bus de transporte señor ―le decía el conductor del vehículo en que se trasladaban.

― ¿Y que tiene ese transporte? ―Preguntó Jansí.

―Se acuerda señor, que en las afueras del pueblo anterior, nos dijeron de unas chicas que se trasladan en un bus de transporte muy grande ―dijo el conductor.

―Tiene razón, señor Jansí, puede ser ese uno de los vehículos ―dijo Peke.

―Si puede ser, pero no se ve a nadie, vamos directo al pueblo y empezamos la indagación.

Todo está listo y preparado para el gran día, son las seis de la tarde y empieza a encenderse la fiesta, unos ya están ahí, otros se preparan recién, y otros esperan hasta bien tarde para poder ir. Nisoilá y sus chicas ya están en el bar de la vira vuerta, por eso es que Jansí y su gente no vio a nadie en el bus de transporte de lujo, de todas maneras tarde o temprano ellos llegarán ahí.  Otro visitante comprometido en ir empujado por la belleza de Clarí, aunque él no la conoce pero sólo de escuchar los rumores que él está impresionado. El encuentro improvisado se va a dar, punto central del encuentro el bar de la vira vuerta, hora estipulada de siete a ocho de la noche pero nadie sabe de tal encuentro, y eso lo torna misteriosa la reunión, mientras tanto en la casa de la familia Pyma.

―Caramba Martíno, ¡Qué pena que me da! ―decía Don Saturnino a su hijo.

― ¿Por qué papá?

―Es que ya se terminan las fiestas, y después… todo queda triste en el pueblo.

―No veo cuál es la diferencia entre esta fiesta y las otras.

―Es que ahora ha venido una mujer que parece una linda diosa, en otros años sí han venido chicas bonitas, pero como ella,  nunca.

―No sé a cuál se refiere usted papá.

―Yo tampoco sé, sólo me contaron.

― ¿Piensa ir a conocerla?

―Estás loco muchacho, como te atreves a insinuarme que le ponga los cachos a tu madre, eso es una falta de respeto, espero que mañana cuando tú  mamá esté tranquila le pidas disculpas, ¿ESCUCHASTE? ―Con completa indignación le hablaba a su hijo.

Martino miraba a su padre con actitud desconfiada  porque algo que hizo no le pareció que sea igual a lo que decía.

―Discúlpeme papá, pero como lo veo tan entusiasmado, cuando habló de esa chica los ojos le brillaban, sin contar que sus manos se las sobaba en actitud malévola.

 ―Tú estás viendo mal muchacho, para que te enteres los ojos me brillaban por el polvito que me cayó en ellos, y las manos me las sobaba porque las siento doloridas del arduo trabajo, y no por lo que tú estás pensando ―el padre hace lo que puede con tal de convencer a su hijo de que sus palabras son nobles.

―Ya está bien papá, discúlpeme por ser mal pensado, yo pensé que lo mejor usted quería pegarse una canita al aire, pero como veo que no es así, entonces me voy para el pueblo porque voy a visitar a un amigo, y a ver si algo cae en el anzuelo, entonces me voy papá Chao.

―Está bien hijo, cuídate.

Como ha llegado a extremos la belleza de Clarí, que todo el que escucha sobre ella quiere ir a conocerla, pero nadie sabe lo que el destino le hará a cada uno. Martíno se va al disimulo al pueblo con una mentira para que el padre no sepa hacia dónde va, el padre hace lo mismo porque él está muy entusiasmado, y espera las altas horas de la noche para poder ir tranquilo sin que nadie lo vea. Son 6:30 de la tarde y ya Jansí y su gente están en las investigaciones, mientras Martíno está llegando al bar de la vira vuerta, que tal vez pensando en las maravillas que le va hacer a esa mujer desconocida, y de antemano calculando cuanto va a gastar.

Por otro lado don Saturnino ya está en la casa degustando la cena, haciendo tiempo hasta que su esposa se acueste a dormir, de esa forma pueda salir tranquilo sin que nadie lo vea. Asimismo Pepe y Tony se divierten en otro lado hoy alejados del bar, Pepe no quiere saber nada del bar y peor de ella por lo que le pasó, en cambio Tony ya no se acerca al bar porque ya probó lo que más quería, aparte de eso está su amigo como barrera, Tony sabe que Clarí se va más rápido que tarde, así que no tiene sentido enamorarse de ella.

La patrulla del mal o sea la gente de Jansí, ha salido en grupos de dos a buscar con el mismo modo de operar  de pueblos anteriores, a ver si alguien le da algún indicio sobre Clarí.

―Sr. Jansí, ya salieron los grupos a investigar ―dijo Peke.

―Muy bien Peke ―le dijo Jansí.

― ¿Qué le pasa señor?

― ¿Por qué?

―Es que lo veo preocupado.

―La verdad… sí, es que no sé qué voy a hacer cuando la encuentre ―Jansí sabía lo que podía pasar ya que ha servido de testigo y colaborador mudo de su gran jefe, Juan del Todo.

―Señor, le recuerdo que somos soldados a sueldo, y tenemos que ser leales a quien nos paga más por honor que por deber.

―Tienes razón, no sé por qué siempre tienes razón, pero la señora Clarí es tan linda y delicada que nunca la vi como una señora, más bien como a una hija alejada y que un padre añora tenerla, por otro lado, si fallo aquí, es difícil que me den trabajo en otro lado y que eso hablando de lo más suave, hay una posibilidad de que ese bruto nos mande a matar a los dos, y digo dos porque él entiende que tú eres de mi confianza y por lo tanto se va contra los dos ―la preocupación le embargaba por saber que no solo su vida estaba en juego, si no la de su amigo de confianza y eso dependía más de lo que haga a la señora Clarí.

― ¿Usted cree señor?

―Por supuesto que lo creo, si mi patrón quitándole lo energúmeno y rebruto, es bueno, pero en el rango de bueno al lado de él yo soy un ángel, ahora ya te puedes imaginar cómo es, a pesar que en otras ocasiones ya te lo he dicho, creo, pero bueno,  hay que esperar qué es lo que va a pasar y según eso tomamos la decisión.

―Creo que es lo mejor Sr. Jansí.

―Sr. Peke, tengo reportes de los grupos ―informaba Adam.

―Dígame, ¿cuál es el informe?… Continuará capítulo 19

 ©Clarí una historia cuántica Todos los derechos reservados Roberto Sanahuano    Escrita en el 2006 y registrada en el 2008 I E P I   030100


Si tienes alguna duda, has tu consulta por medio de un comentario que será respondido inmediatamente



Suscríbete a mi blog