21

Juan llega a Poste partido

―Señor Jansí, ―Dijo Adam.

―Dime. ¿Qué pasa? ―dijo Jansí.

―Señor en el radar de la computadora está marcando un punto de aproximación, y viene en alta velocidad.

― ¿Puedes identificar la nave?

―Claro que sí señor, Aquí la computadora marca un cuadrito que dice identificar.

― ¿Marca un cuadrito? ―Se preguntó Jansí ―. Hablas como que si no supieras lo que estás haciendo, pero ya sería el colmo, ¿Si sabes lo que estás haciendo? ―Preguntó en medio de sospecha.

―Claro que sí señor, es un avión  el que se acerca  señor, es el tipo Harrier, ¿Harrier? Señor Jansí, ¡Es un avión militar y creo que estamos en problemas los militares no están cercando!

―Tranquilos que ya me di cuenta, si sabes hacer bien tu trabajo hombre de las computadoras, tranquilos todos, ¡Es una orden!… Arréglense bien y párense firme que el avión que se acerca es del patrón.

― ¿Un Harrier? Señor ―Preguntó el líder del grupo cuatro.

―Si, por qué no, son pocos los que tienen ese tipo de avión para transporte privado ―dijo Jansí.

― ¿Esta seguro señor? Porque ese avión es de uso militar ―dijo el líder.

―Si, si yo ya dije eso, mejor cállense no vaya a ser que el patrón les escuche.

―Señor Jansí, se acerca el objetivo, lo tengo a 2000 m de distancia.

―Está lejos todavía ―dijo el señor Jansí.

―No señor, viene muy rápido, en este momento lo tengo 1000 m, 500 m, 200 metros, señor Jansí, ¡El objetivo está en estacionaría! ―Dijo emocionado el señor Adam.

― ¿Y qué es eso pendejo?

―Señor que está arriba de nosotros, ha empezado a bajar.

― ¿Pero dónde, si no escucho nada? ―Con mal genio hablaba el señor Jansí.

―Señor, el Harrier ha empezado a bajar ―decía el emocionado Adam―. Arriba señor, mire que no se ve el avión, pero sí se ve la luz de aterrizaje, y ese silbido es de las turbinas.

Novela de ficción
Clarí capítulo 21 Juan llega a Poste partido

Qué impresión para los mercenarios y en especial para el señor Jansí, porque nunca había visto un avión Harrier, y peor verlo funcionar a más de las imágenes que se ha visto en películas. Ahora los seis hombres estaban boquiabiertos mirando el descenso del avión de su patrón, nadie sabía que ese avión tenía un sistema de silenciador y por eso era que estaban más sorprendidos, acostumbrados a ver los aviones de combate o los Jet de transporte, y todos ellos tienen un sonido muy fuerte por sus turbinas. Jansí y su gente miraban a su patrón bajar del avión junto a su acompañante, lo veían como a un dios, en cambio él los miraba con desprecio. Jansí se acerca a su patrón y le dice.

―Bienvenido patrón.

―Ah, sí, sí, como están las cosas Jansí.

―Bien señor como debían de estar, venga por aquí señor nos vamos hacia el punto de encuentro para que usted presencie lo que se hace.

―Muy bien muy bien ―dijo complacido Juan.

Ya que todo está consumado, nadie tiene la más mínima idea de lo que en realidad ha pasado, la sorpresa que se van a llevar cuando se enteren de que no está la persona a la que buscan.

―Sr. Jansí, deje aquí a dos hombres para que cuiden el avión ―dijo el patrón.

―Sí señor, tú y tú se quedan aquí hasta que alguien los venga a ver.

―Tú,  ―dirigiéndose al señor del volante―. Acelera, llévanos al punto de encuentro.

8:40 de la noche, el vehículo comandado por el patrón Juan se dirige al punto de encuentro. En el bar de la vira vuerta, la fiesta se desenvuelve de lo más normal inclusive Nisoilá y sus chicas trabajan con normalidad, en espera de que suceda algo terrible que desde luego, ellas y el grupo de guardias del bar están preparados y bien armados. Raquel ha dado la orden a las compañeras que tengan sus pistolas rastrilladas y con seguro por si acaso. En otro lado, en la casa de la familia Pyma, don Saturnino está desesperado esperando que llegue la ahora para irse al bar, su esposa está terminando de ver la novela y al mismo tiempo se prepara para dormir, 8:55 minutos y don Saturnino le habla.

―Ya se ha hecho tarde veterana, ¿No piensas ir a dormir?

― ¿Qué te pasa Satu, de pronto te preocupas por… mí? ―le preguntó sorprendida.

Saturnino se para a lado de ella y haciendo un gesto como de cariño le dice.

―Siempre me estoy preocupando por ti mujer ―se para a su lado y continúa―. Ve a dormir que todo está bien.

― ¿Y tú?

―Yo ya mismo te sigo mi amor, lo que pasa es que me pareció ver al compadre lucho como que se está dando la vuelta por afuera ―le dijo con cariño.

― ¿Mi amor? Este viejo está loco o está amarihuanado ―decía sorprendida―. Más parece que algo vas hacer o crees que puedes, pero lo más chistoso es que no te das cuenta que ya estás viejo.

― ¡Ahí está carajo! Cuando uno trata con cariño ella  se sorprende, y cuando se la trata a la patada bien gracias ―decía con indignación.

―Pero Satu, ¿Cuándo tú eres cariñoso conmigo?

―Siempre lo he sido mujer, lo que pasa es que nunca te das cuenta.

―Si claro, a ver… déjame acordar si tú alguna vez has sido cariñoso conmigo, ¡Ah si, ya se! Ya me acuerdo viejo verde, cada vez que te pones cariñoso es cuando te vas al bar del marica ese, y no sé ni para qué vas, si ya estás viejo y cansado.

―Viejo tus calzones, y en este rato me voy y ya vengo porque soy el hombre de la casa ―enfurecido salió de su casa.

9:00 de la noche en punto. Todo el plan de don Saturnino surtió efecto, ahora sí se puede ir con tranquilidad al bar de la vira vuerta, y como sabe que es muy temprano puesto que no quiere encontrarse con su hijo, busca una mejor opción hasta que se haga tiempo, porque él piensa que su hijo ha de estar por ahí dándose las vueltas, y no tiene ni la más mínima idea que Martíno le ganó el puesto. Martíno no piensa ni de broma que su papá iba esa noche al bar, ahora don Saturnino para quemar tiempo se va caminando desde su finca hasta el bar, tiempo de recorrido una hora aproximada, tiempo suficiente para dejar que las cosas pasen en su medida. Jansí y sus hombres dirigidos por la mano dura de su patrón han llegado al punto de encuentro.

―Todos listos y preparados que llega  él patrón ―ordena Peke.

El vehículo en el que iba Juan del Todo alias Pavo real se estaciona, justo delante de los hombres que estaban en espera, a continuación es recibido por el hombre de confianza de Jansí.

―Buenas noches patrón, bienvenido sea usted ―le daba la bienvenida Peke.

―Ya está bien, basta por hoy, señor Jansí, organice a los hombres que vamos a entrar, quiero que vengan cuatro hombres conmigo, bien armados y equipados, usted también venga conmigo señor Jansí.

―Señor Peke, usted se queda en el perímetro con el resto de hombres ―ordenó el señor Jansí.

―Sí señor, como usted diga ―contestó el señor Peke―. Ya escucharon, los que se quedan aquí conmigo equiparse bien y estar listos para cualquier evento.

― ¡Sí señor! ―dijeron en coro el resto de hombres.

Ya todo listo los seis hombres caminaron rumbo al bar de la vira vuerta, en menos de cinco minutos estuvieron en toda la entrada y a una orden de Juan, dos hombres se pararon en la puerta y los dos al mismo tiempo, dieron semejante patada que la puerta la tiraron abajo, dando como mensaje el terror al punto que todos quedaron sin qué decir, enseguida entran los dos hombres en un proceso de asalto, luego, ingresa el resto disparando a diestra y siniestra con la ventaja de que todos los tiros iban al aire, con el fin de causar un inusitado golpe emocional, pero todos los clientes que estaban adentro, que no eran hombres como ellos pensaban, se reponen muy rápido del impacto que reciben por la entrada de los mercenarios, al punto que unos sacaron machetes y otros revólveres aunque viejos pero funcionaban. Los guardias junto con las chicas de Nisoilá que sin pensarlo se vistieron y sacaron a relucir sus pistolas de 9 mm., Jansí en el momento que se dio cuenta de que podían tener resistencia, llamó enseguida al señor Peke.

― ¡Atención…atención…atención señor Peke!

― ¡Sí, diga señor Jansí! ―responde con alteración en clara señal que sabe que algo ha pasado.

― ¡Señor Peke, venga lo más rápido que pueda con los hombres armados y preparados a todo!

―Enseguida señor, señor Adam ―llamó al hombre de las computadoras.

― ¡Diga señor!

―Quédese aquí custodiando los vehículos ―ordenó el señor Peke ―. ¡El resto síganme!

De esa manera el resto de mercenarios acudieron al lugar de encuentro. El patrón Juan se encontraba amedrentando a todo mundo. Todos los del pueblo sabían que no podían hacerle frente a esa gente con armas automáticas, ya que era mucha la diferencia y por eso optaron por quedarse tranquilos.

El señor Peke llega sin mediar ningún asunto, empiezan a disparar tiros al aire en todas las direcciones, hecho que sorprendió a más de uno, y el más asustado fue el patrón Juan.

― ¡Hijo de tu madre Santa! ―Se pegó el susto de su vida.

― ¡Tranquilo que no pasa nada patrón! ―Dijo el señor Peke.

―Sr. Jansí, ¿Acaso no le enseñó a este energúmeno a respetar a su patrón?

―Sí señor, es un buen hombre, lo que pasa es que está un poco alterado por la emoción.

―Ah, entonces para que no se emocione mucho, sanciónelo ―dio el veredicto el patrón.

―Muy bien señor.

Todos estaban en silencio, inclusive los clientes del bar siendo testigos de un hecho sin precedente, el señor Jansí sacó su pistola y apuntando al señor Peke le dijo.

―Discúlpame, pero mi patrón está primero ―le dijo Jansí.

― ¡No… espere señor! ―con desesperación decía Peke.

El señor Jansí descargó su pistola y lo único que se escuchó fue, Ah..,ay…,Aaaagggg… hasta que no se oyó nada, las balas asesinas impactaron en el cuerpo corpulento del líder del grupo cuatro, una muerte innecesaria, el único objetivo es sentar precedentes hacia las demás personas. El señor Peke quedó impresionado e impotente de no poder hacer nada por salvar a uno de sus hombres, ya que el error es suyo y por eso, tendrá que cargar con esa muerte en sus espaldas. Con esto tiene buena experiencia que desde ahora en adelante, el señor Peke y el resto de sus hombres dan por sentado lo que pasaría si hacen una acción sin antes consultarla.

El patrón Juan por ningún momento pensó que la reacción de Jansí iba a ser impresionante, pero igual quedó satisfecho sabiendo que tiene un hombre de confianza, Jansí también quedó afectado y se le acerca a su hombre de confianza y le dice.

―Lo siento mucho amigo, pero tuve que elegir entre tú y ese hombre, yo se que los dos son muy valiosos pero tenía que sentar precedente, eso me obligó a tomar esa fatal decisión espero que me entiendas.

―Está bien señor, aceptó mi culpa y no se volverá a repetir.

― ¡Bueno ya está bien!  Déjense de pendejas mariconadas  y vamos a peinar este lugar, 1000 dólares al que encuentre a la señora Clarí ―dijo el patrón.

―Si señor ―gritaron todos en coro.

Todo el personal de asalto entraron al lugar y escudriñaron por todos lados, hasta que les tocó la sala donde estaban las chicas de Nisoilá y en el momento que entran, todas ellas con los guardias sacaron sus pistolas y empezaron a disparar, siendo repelidas con armas automáticas que lo único que les tocó fue huir, en el trayecto una bala impacta en el hombro de Nisoilá y la tira al suelo, siendo socorridas por Raquel y Malva que disparaban sin temor protegiendo a su madrina. En el transcurso que le ayudaban a buscar una posición de protección, otra bala alcanza a Raquel impactándole en la pierna derecha que sangraba en abundancia, las otras chicas vienen en su ayuda y siguen disparando, pero los hombres de Jansí son muy hábiles, son profesionales y no le tienen miedo a  nada, avanzan como una máquina de matar disparando a diestra y siniestra, en el intercambio de disparos dos hombres de Jansí caen heridos de gravedad, que son socorridos también por sus compañeros y puestos a buen recaudo. De pronto se escuchó una voz.

― ¡Alto el fuego!   ¡Alto el fuego! ―es la voz de Juan del Todo.

― ¡Alto al fuego! ―replicaba Juan.

Todo quedó en silencio, todos dejaron de disparar, sangre por allí y sangre por allá de parte de los dos bandos había dolor y sufrimiento por las heridas, ese fue el momento que utilizaron las chicas para movilizarse a una nueva posición, con dos personas heridas en su haber no podían ir muy rápido.

De lo alto de una ventana panorámica aparece Ringo que vestía con elegancia y armada con un lanzagranadas que sin mediar más, dice.

― ¡A ver chiquitines!…¡A veeerrr! ¡Atención chiquitines! Todos se me quedan quietos que los tengo en la mira.

― ¡Patrón! ―Dijo Jansí.

― ¡¿Qué quieres?! ―Preguntó sorprendido.

― ¡Allá arriba patrón!

― ¿Qué es eso? ―alzándo su mirada se queda bocavierto sin saber lo que veía.

―Es un marica patrón ―contestó Jansí―. Y es tremendamente horrendo y ridículo.

―Si ya sé,  pero pregunto por “eso” ―señalando a lo que tenía en las manos Ringo.

―Parece un lanzagranadas Señor.

Todos estaban desconcertados y al mismo tiempo miraban a la ventana panorámica y observaban semejante mujer, triple ancho adornada con vestimenta de lujo y con mucho brillo, Ringo alias la Vira vuerta, muy decidida les había dado una orden a toda la gente de Juan del Todo y sin ningún pestañeo, su base se asentaba en que tenía entre sus manos un fusil de asalto, muy ligero y grande a la vez, el sofisticado equipo era desconocido para Juan, Jansí y Peke y  que digamos de toda su gente de mercenarios, al extremo que se quedaron paralizados esperando una orden de su patrón.

―Jansí ―llamó el patrón Juan.

―Diga patrón.

―Haz algo, que para eso te pago.

―Pero señor, el arma que tiene ese marica es muy grande, y por lo que veo es un lanzagranadas, ahora si usted quiere arriesgarse doy la orden.

― ¿Qué tan peligrosa es?

―La verdad que no se, se parece a una 203 pero no es ―dijo el señor Jansí―. Sr. Peke, dígame qué clase de arma es esa.

―No le podría decir señor, se parece a un lanzagranadas M203, pero no es porque es más chica, la que tiene ese marica es mucho más grande.

― ¡Ya niños CÁYENSEN! basta de conversar que la que va a hablar soy yo y todos quietos. Para los ignorantes tirados a comandos que nunca han visto un arma como esta, se lo voy a explicar, este juguetito es un lanzagranadas M406― 3y3 fabricada todo con Kevlar, muy liviano y fácil de usar, tiene un gatillo muy sensible, tiene un cargador automático para tres proyectiles, cada proyectil al ser lanzado se activa en automático un sistema de detección térmica, que calcula la distancia en fracciones de segundos, enseguida la cabeza del proyectil se abre y salen tres proyectiles pequeños con cabezas explosivas, que antes de llegar al punto de impacto calcula una distancia de 3 m de separación, entre cabeza y cabeza para tener un radio de acción de 30 m a la redonda desde el punto centro, eso sin contar las tres alimentadoras especiales de 30 balas cada una y antes que me olvide, este tubito gracioso es una mira láser, y también tiene un dispositivo con capacidad de visión nocturna y térmica ¿¡Escucharon chiquitines!?

―Sí, sí ―contestaron todos incluyendo  Juan y Jansí.

―Ahora les voy hacer preguntas, primero ¿Quién es el jefe de ustedes?

―Soy yo, me llamo Juan del Todo y soy el jefe de mi familia, que abarca a un 80% de todo el país, y a mi nadie me debe, me insulta, me humilla, me mira mal, y peor que me amenacen y me apunten con un arma.

―Si… si, como tú digas, la diferencia es que tú entrantes a mi establecimiento de diversiones, sin preguntar, sin pedirme permiso, y lo que es peor…me has insultado sin contar la destrucción que has ocasionado y espero, que no hayas herido a ninguna de las chicas de abajo, porque ahí sí vas a ver a la fiera que tengo metida dentro de mi cuerpo.

―Disculpe noble dama pero usted no me ha dicho su nombre ―dijo Juan.

― ¡Ah! Discúlpame querido, es que con tanta emoción me olvide de mi educación, me llaman la vira vuerta pero en este momento prefiero que me llames Ringo, ese es mi verdadero nombre y me hace sentir bien macha, ¿Contento guapo?

―Sí… claro que sí, ¿Puedo hacerte una pregunta?

―Si querido, la que tú quieras.

―Si tú dices que eres una dama de acción y que te gusta sentirte bien macha, acaso podría existir dentro de tu ser ¿Algo de justicia?

―Por supuesto que sí, todos me conocen aquí que me gusta ser bien justa, aparte de eso me gusta ser muy buena gente y nadie lo puede negar.

―Entonces sí es así, te darás cuenta que tengo dos hombres heridos de gravedad, y si es así significa que a nosotros nos atacaron, por lo tanto, nosotros tuvimos que responder, pienso que tiene que haber heridos del otro lado como quien dice, que estamos de igual a igual.

―A ver si te entendí querido, ¿Estas diciéndome que has lastimado a las chicas que trabajan en el reservado, a las cuales las consideró como mis hijas? ¿Eso me estás diciendo? ―Ringo estaba perdiendo el buen juicio con esa noticia.

―Antes de responderte quiero saber si tu intención es matarnos.

―No, claro que no, ya que no es mi negocio, pero ustedes han venido a agredirme y lo único que hago es defender mis intereses, y tú como hombre de empresa sabes muy bien a qué me refiero, ahora dime ¿Has hecho daño a mis chicas? ―preguntó con seriedad.

―Creo que sí, pero no fue nuestra culpa, como te dije, nosotros solo nos defendimos y pienso que tú también lo hicieras estando en mi lugar, ¿O no?

―Bueno pensándolo bien creo que sí, tienes razón, porque yo no voy a permitir que alguien me venga a quererme hacer daño y yo quedarme quieta, no señor.

―Entonces, ¿Estamos iguales?

―Sí, por esta vez no hay problema.

Juan como hábil negociante logro convencer a Ringo para que no dispare bajo el pretexto de las heridas, pero lo que Juan no sabía era que en esos momentos lo viable es aplicar el plan “C”, que significa es hacerse el cojudo, puesto que Ringo lo que quiere es quemar tiempo aunque no pensó que iba a salir muy caro.

―Ahora voy a decir mi segunda pregunta, ¿Cuál es la razón de tanto relajo? Y espero que sea buena porque si no es así me tendrás que responder por todos los daños y perjuicios ocasionados esta noche, así que responde.

―Mis hombres y yo hemos venido en busca de una mujer que sé que está aquí, yo me la llevo, se oponga quien se oponga, claro que con su debido respeto noble dama, y usted como mujer de empresa sabe a lo que me refiero.

―Puedo saber, ¿Por qué?

―Bueno, son problemas personales, pero sí te digo que ella se burló de mí, se burló de mi amor, y como veo que tú eres romántica, pienso que si me vas a entender cómo se siente cuando alguien a quien tú amas, de pronto te traiciona y tú no puedes hacer nada, ahora no sé qué piensas tú.

―Sí creo que es terrible que alguien te engañe así, entonces pienso que debes darle su merecido, te das cuenta que es fácil cuando se habla con la verdad, y si hubieras venido derecho a mi, hubiéramos arreglado de la mejor forma, ahora quiero que me digas el nombre de esa cretina que ha jugado con tu noble y lindo corazón.

―Su nombre es Clarí ―dijo Juan en tono triunfante.

― ¿Clarí? No me acuerdo haber escuchado su nombre ―dijo Ringo con la más pura serenidad que podía haber tenido un ser humano.

9:40 minutos de la noche. La situación en apariencia se ha calmado, aunque todavía se siente tensión, los hombres de Juan están preparados y listos para una mínima orden que dé su patrón, y si llegara a suceder sería una masacre, porque morirían no solo gente de parte de Nisoilá o de la guardia de Ringo, sino también clientes que están dentro del bar que son más de 300. Ringo muy hábil está manejando la situación entre preguntas y respuestas que le sirve, ya que está haciendo tiempo para qué Clarí y su compañero improvisado se alejen lo que más puedan, inclusive ha llegado a ser tan comprensiva que acepta un castigo hacia la mujer desconocida, claro según él, pero la pregunta es ¿Por qué las chicas de Nisoilá fueron las que dispararon primero? Juan no sabe que la que está dentro herida es Nisoilá, Juan no la quiere pero sí la respeta, en el momento que él entre y se dé cuenta quien es, van a ver muchas preguntas.

―No puede ser noble dama, tengo completa información de qué Clarí está aquí y no sólo eso, ella anda con un grupo de putas que trabajan aquí ―dijo con clara autoridad sobre el conocimiento que sus hombres le dieron.

―Espera un momento chiquitito, sin insultos por qué ellas no son putas, son damas de compañía y muy buenas por cierto, así que por lo tanto no voy a hacer nada mientras no recules tus palabras.

―Ya… está bien, discúlpame, no quise ofender a tan noble profesión, entonces repito, ella anda con un grupo de damas de compañía que trabajan aquí, ¿Así está bien?

― ¡Muy bien! Te felicito eres bien educado, continúa.

―Ahora, lo único que quiero es que me entreguen a Clarí y nos vamos en paz, además cubro todos los daños que se han ocasionado aquí ―afirmó con clara actitud de ser una persona justa enseñando su poder.

―Me podrías decir, ¿De cuánto hablamos?

―Te parece bien, ¿5000 dólares?

―Me parece bien y lo veo bien justo, pero, ¿Puedo hacerte una pregunta?

―Si claro, soy todo oídos.

― ¿Qué te hace creer que ella está aquí? Y me refiero a esa Kathy.

Haciendo alarde de ingenuidad Ringo alias la vira vuerta, da un paso medio peligroso tratando de confundir a Juan, que ya se lo conoce como muy peligroso.

―Estoy seguro que está aquí, tan seguro que no es Kathy si no Clarí ―Su aspecto empezó a cambiar al darse cuenta que el nombre no es el que él busca.

―OH, perdón,…me equivoqué te pido mil disculpas, pero, ¿Qué pasaría si no está aquí la mujer que tú buscas? ―Ringo mira la cara de su interlocutor para saber cuál sería la reacción por lo que ha dicho.

― ¡Aquí está!…continuará… quién sabe cuando pero será el capítulo 22

©Clarí una historia cuántica Todos los derechos reservados Roberto Sanahuano    Escrita en el 2006 y registrada en el 2008 I E P I   030100


Si tienes alguna duda, has tu consulta por medio de un comentario que será respondido inmediatamente



Suscríbete a mi blog