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Nace una nueva vida

―Ya sé, ya sé cómo te vas a llamar…tú nombre será…“Clara” ―decía Amantita.

― ¿Clara?… No me gusta, suena como más seco, simple, ¿Y si lo cambió a “Clarita”?

―Muy burdo, tiene que ser un nombre único ¡Ya sé! Le quitamos “ta” y queda como un nombre francés, de ahora en adelante tu nombre será “Clarí” sin apellido ni procedencia, solo te conocerán como… “Clarí”.

―Está bien, como tú digas madrina igual, sí está bonito ese nombre.

Entonces ya con nuevo nombre y nueva personalidad, se preparan y salen la madrina Amantita y su improvisada ahijada. Muy elegantes las dos se dirigen en un lujoso vehículo hacia la fiesta programada, llegando al lugar mencionado, son recibidas por dos fornidos hombres de color, dándoles de antemano la bienvenida y en seguida son conducidas al punto exacto de la fiesta.

Novela de ficción
Nace una nueva vida

Se abren las puertas de par en par, hay mucha gente incluida mujeres muy jóvenes y bonitas, pero en el primer segundo que Amantita y Clarí entran al lugar, todos quedan sorprendidos de la belleza de las dos mujeres y más de Clarí, todos quedaron boquiabiertos de ver el cuerpo tan exuberante que tenía esta misteriosa mujer, más de uno intentaron acercársela pero no contaban con el grito que se escuchó, una voz en el fondo (“¡Quietos! Que nadie se mueva, Amantita acércate y trae a tú amiga) era la voz de Juan del Todo alias el “pavo real”.

Clarí ya estaba advertida de lo que podía pasar por lo tanto, se acercó muy fresca y contoneando su cintura, resaltando por todo lo alto su esbelto cuerpo no quitándole méritos a Amantita, porque ella no tiene su juventud pero tiene el carisma y el conocimiento. Las dos bellas mujeres se acercan dónde estaba Juan del Todo, siendo recibidas como unas reinas.

―Bienvenidas hermosuras ―saludaba Juan―. Qué suerte que tengo al tenerlas aquí.

―Muy amable de tu parte Juan ―con fina educación asienta su cabeza como clara señal de que acepta su bienvenida―. Te presentó a mi amiga y ahijada, Clarí.

―Hola preciosa, los ángeles me han bendecido hoy ―encantado Juan con esbelta presencia.

―Buenas noches señor  ―era de esperarse ya que no es su mundo, por esto con nerviosidad saluda a su galante anfitrión.

―Qué te parece mi amiga ¿Es como a ti te gusta? ―decía Amantita.

―Me gusta toda de los pies a la cabeza, si parece un caramelito rico ―entusiasmado contestaba dando toda la imagen de que ha quedado impresionado por Clarí.

―Ella vino para conocerte Juan, es más, es su primera noche ―decía Amantita mirándole los ojos a Juan.

― ¿Qué dices? ―muy sorprendido lanza su mirada al saber que es una debutante y por cierto muy apetecida por cualquier hombre.

―Lo que oíste, es muy joven y te la he traído exclusividad para ti, desde luego que lo hago porque conozco tu noble corazón, tú serías incapaz de hacerle daño a diferencia de los perros de tus guardaespaldas, que se comportan como bestias en celo y otra cosa, espero que esto te haga feliz.

―Esto si me va a ser feliz, claro que sí, es más, creo que estoy enamorado ―con ilusión se comportaba igual como un adolescente que ha sido aceptado por la chica más linda de la ciudad.

―Disculpe, puedo decir algo ―decía Clarí.

―Claro que sí, estoy muy feliz de que hables.

― ¿Usted si se ha enamorado alguna vez?

― ¿Por qué me pregunta eso?

―Quiero saber si en verdad se enamoró alguna vez, y si es así, quiero saber si está sintiendo lo mismo que siente ahora ―con lo que dijo Clarí, los presentes se quedaron mudos.

―Bueno, la verdad  es diferente, tú eres muy hermosa y se te ve muy delicada y cariñosa, la otra vez no fue así y por eso terminé botándola.

―Juan es muy buena persona, y sabe querer a las mujeres ―dijo Amantita.

―Usted señor,  no me ha dicho que hace cuando se enamora ―hablaba  Clarí  con firmeza.

―Caramba, muchas mujeres cuando escuchan mi voz lo único que hacen es agachar la cabeza, pero en cambio tú, Clarí, hablas con temple ―decía con sorpresa.

―Por el amor de Dios Juan, ¡Mírala! ¿Acaso se ve como las demás chicas? Ella viene de muy lejos y aprendió a sobrevivir sola, por eso habla así ―explicaba Amantita.

―Tranquila mujer que no ha pasado nada, es más, estoy sorprendido y eso ha hecho que me enamore de verdad de ti…Clarí de mí corazón.

―Estoy esperando señor ―impaciente esperaba Clarí.

―Ya te voy a decir mi corazón, cuando me enamoro siento un calorcito por dentro y la inquietud, de estar siempre al lado de aquella persona que he escogido para ser mi compañera, eso es lo que siento cuando me enamoro de verdad ―las palabras salían de su boca igual cual poeta dice sus versos, mirando hacia el punto perdido del tiempo y el espacio―. Ahora flor de mi jardín, me vas a decir ¿Qué tanto urgía la curiosidad de saber lo que yo sentía en el amor? Si deseas decírmelo, sino, no hay problema.

―Mi inquietud es por saber si lo que usted sentía era común y corriente y me he dado cuenta, que no es así, estamos hechos el uno para el otro porque yo siento lo mismo en este momento, siento un calorcito por dentro desde el momento en que lo vi y deseo estar a su lado.

Zulema más conocida en el mundo de la diversión nocturna como Clarí, dejó sorprendidos a todos inclusive a su madrina Amantita, se suponía que era su primera noche y por lo tanto, debía empezar por lo más sencillo, pero como la vida trae sorpresas, ahora resulta que ella tumbó a todas las chicas que estaban con Juan del Todo alias pavo real, y lo hizo todo sin alzar la voz, sin insultar, sin amenazar, ella buscó el lado más sensible del hombre para poder entrar. Como era lógico, Clarí, no conocía quién es este señor.

Juan del Todo, es un famoso traficante de todo tipo de mercancía incluyendo mujeres, pero sólo las que se dejaban dominar por él. Tiene tanto poder que posee casi todo, lo único que no puede tener es el amor de una mujer, una mujer que lo ame y lo quiera de verdad, una mujer que no le tenga miedo sino respeto, el único problema de Juan es que no para nunca en el mismo lugar y eso lo hace por protección, algo que no le gusta a la mayoría de las mujeres que  en este caso no lo comprenden.

Cuando vio entrar a Clarí con su madrina, se impresionó mucho de lo primero que vio entonces pensó, “Que rico bombón, me la voy a comer todita y después a mi colección para ver si saco un buen dinero cuando la negocie” pero de pronto empieza a hablar sin síntomas de temor y con una facilidad de palabra y firmeza que él se impresionó más todavía.

Ahí cambió de opinión y se dio cuenta que no era como el resto de chicas que él había conocido, ahora se ha enamorado, ese amor que sólo conoce con el nombre de a “primera vista” amor que lo va cegar, y pagará un precio muy alto por ello. Clarí vio en Juan su gran oportunidad, vio en Juan una catapulta gigante para realizar todos sus sueños, era claro que ella no estaba enamorada tomando en cuenta su experiencia anterior, esa experiencia que le dejo muy golpeada y de paso huérfana, por lo tanto, Juan en su vida va a ser uno que le sirve para su propósito de despegue, desde luego que también tendrá que pagar un precio y esa será ser mujer de él aunque no sienta amor.

Amantita sorprendida a más poder, su alumna resultó mejor que la maestra, ella recordaba sus tiempos mozos cuando se inició en esa antigua profesión y comparaba con lo que estaba haciendo Clarí, y no se comparaba en nada, ella recordaba que para poder subir tuvo primero que empezar por abajo y así al pasar de los años, coger a los grandes jefes y ganar dinero en cantidades. En cambio, su alumna, la primera noche agarra al gran jefe que en cierta forma le tenía algo de envidia y al mismo tiempo, una satisfacción de que los consejos que ella le dio han servido de mucho.

Juan del Todo, ha quedado noqueado con lo que le dijo Clarí y reacciona de una forma increíble, se levantó del sillón donde estaba sentado y dijo.

― ¡Atención! ¡Atención un momento! Pongan mucha atención amigos, amigas, mujerzuelas, invitados, y toda esa tracalada de colados que han entrado aquí, pongan mucha atención, ¡Se me largan todos, pero ya rápido! Y se queda usted mi amorcito lindo (Clarí), Amantita, mi jefe de guardia, dos guardaespaldas, dos putas desnudas ¡Y el resto se me largan al carajo! que hoy empiezo a ser feliz, he conocido a la mujer que me va a llevar al altar y eso hay que festejar así es que ¡Que empiece la fiesta!

De esa forma Zulema empezó una nueva vida si a eso se le llama vida, tan feliz se puso Juan que le pidió a Clarí que lo aceptara como su novio, recibiendo un sí como respuesta, de ahí para adelante Clarí se llenó de fortuna, joyas y muchos regalos, tanto, que en las noches ella lloraba recordando a sus padres deseando que estuvieran vivos, para poder compartir toda esa fortuna con ellos.

Una noche que meditaba en su nueva vida pensó, “Qué ironía de la vida, antes soñaba con un príncipe azul que me venía a ver y me llevaba bien lejos para vivir juntos y felices, un día llegó un príncipe aunque viejo pero resultó un desgraciado diablo, ahora tengo otro príncipe que tiene mucha fortuna pero al mismo tiempo no lo quiero, aunque se porta bien conmigo, hace lo posible para que yo esté bien pero yo no quiero ¿Qué hago? ¿Rechazar el lujo por la aventura o quedarme aquí y disfrutar de la vida aunque no me siente bien?”

Tenía todo y a la vez no, el resultado de todo esto más era porque ella no era del ambiente,  y en todo el tiempo no pudo acostumbrarse a estar en fiestas la mayoría de los días, parece que eso la aburrió, pasaron cuatro meses y no habían puesto fecha a la boda, aunque Juan si estaba deseoso pero muy ocupado también.

Un día Zulema, ahora conocida como Clarí, visita a su madrina en su media mansión y se ponen a conversar.

―Madrina, que feliz me siento de verla.

―Yo también me siento feliz mi niña de verte.

―Madrina la he extrañado tanto.

― ¿Qué te pasa mi niña? ¿Si te puedo ayudar en algo?

―No sé qué me pasa madrina pero me siento sola, Juan es bueno pero lo veo muy poco en la semana, ¿De qué me sirve que me llena de lujos, Sabes? Tengo muchísimo dinero guardado y un montón de joyas y sin embargo no me sirven para nada, con el dinero no puedo conversar y peor con las joyas, he llegado a pensar que lo cambiaría todo, con tal de estar en mi casa con mis padres conversando con ellos, pero sé que no es posible y por lo tanto no sé qué hacer ―se lamentaba con clara tristesa.

―Pero Clarí, tú tienes la suerte  que muchas chicas la quisieran tener, tienes tanta suerte que no tuviste que ser puta para llegar a donde estás, muchas se pasan su vida puteando con los guardias, de los grandes jefes, y casi nunca llegan donde estás tú. Para llegar a tener lo que yo tengo tuve que sufrir mucho, revolcarme con el que asomaba, sólo para tratar de llegar al gran jefe, y lo que más me ayudó fue que leía muchos libros, muchísimos ya he perdido la cuenta, y lo sigo haciendo, y lo seguiré haciendo aunque ya me haya retirado de esta vida, ahora quieres cambiarlo todo, pienso que deberías meditarlo mucho. Juan del Todo está tan enamorado de ti, que haría cualquier cosa que tú le pidas.

―Si es verdad lo que tú dices, pero no me siento bien madrina, yo he pensado en irme muy lejos.

― ¡Estás loca! ¡Estás loca muchacha del demonio! Si tú te llegas a ir, Juan es capaz de cualquier cosa, es capaz de matarte y hay la posibilidad que me mate a mí también por ser yo quien los presenté, eso no se te ocurra ni de broma ―le advertía.

― ¿Tú crees madrina?

―Por supuesto que sí, esa gente es muy peligrosa, es preferible mil veces que trates de ponerte de acuerdo para que él no se sienta ofendido, si a él le da la gana te mata a ti delante de cualquiera sin pena ni gloria… como te dije  mi niña… medítalo bien.

―Está bien, voy a pensarlo de nuevo, mi respuesta a eso será que si no vengo la otra semana es porque he tomado la decisión de irme, y si no, el lunes próximo estoy aquí. A propósito, quiero hacerte una pregunta.

―Adelante la que tú quieras.

―Quiero saber ¿Por qué me sabes llamar “mi niña”?

― ¿Quieres saber la verdad?

―Si claro que sí, si no hay algún inconveniente de parte tuya.

―Claro que no hay ningún inconveniente. Hace mucho tiempo, cuando era muy joven como de tu edad, conocí a un muchacho que me formó castillos en el aire, y le creí todo, ¿Y que conseguí con eso? Nada, lo único que saqué fue una barriga bien grande y ahí salió mi bebé, que le quise con toda el alma pero con mucho dolor, no sobrevivió, porque yo estaba pasando por una pobreza increíble y no tenía cómo alimentarme, como tal mi hija no podía hacerlo tampoco, con una fiebre que le dio fue suficiente, falleció apenas cumplía ocho meses de edad, era tan linda como tú, no sé por qué te veo a ti y veo a mi  bebé, ahora ya sabes por qué te digo “mi niña”.

―Entonces eso significa, que tú, ¿Me quieres y me aprecias como a una hija?

― ¡Por supuesto que sí! Si de mí dependiera que cambies tu decisión, haría todo lo posible para que lo hagas pero por casualidad, cada ser humano es dueño de su destino y cada uno forma el suyo de acuerdo a lo que piensa que está bien, es como en mi caso, yo decidí ser puta y no me arrepiento pero si tú fueras mi hija verdadera, de pronto decides ser como yo, no soy quien para impedir que lo hagas, ahora comprenderás porque cuando yo te decía que eras muy niña para entender, era por eso, traté en algo de que cambies tu visión hacia otro lado, porque yo estoy muy consciente de la vida que lleva una puta y créeme,  se necesita mucha suerte para que le vaya bien, a menos claro que prepare su propio destino y el resultado será muy diferente.

―Yo te agradezco madrina tus consideraciones, y sólo por eso voy hacer todo lo posible si es que he decidido irme de que Juan no te toque a ti,  te hago promesa, como de hija a su madre, si decido irme, me voy para bien y voy a hacer todo lo posible para llegar a la Universidad, para ser una mujer de bien y cuando ya cumpla todo, yo te vendría a ver.

Clarí, regresó a su casa donde le esperaban los lujos y el dinero, pero no así su compañero. De esa fecha, pasaron dos días y llega de improviso Juan a buscar a su único amor que tiene, siendo recibido en una forma tosca por parte de Clarí, ella le reclama la falta de atención de parte de él pero Juan no quería escuchar, lo único que quería era acostarse con su amada.

Clarí ya estaba cansada de las desapariciones de Juan aunque ya le había explicado cómo era su vida, entonces Clarí, decide tomar la decisión que ya lo había pensado y pone en marcha un plan para salvar su vida, y la de su madrina Amantita.

―Hola…holaaaa… ¿Hay alguien en casa? ―llegaba saludando Juan a su casa―. Mi amor ¿Dónde estás?

―Hola mi amor, por fin llegaste ―acelerando el paso para acercarse hacia su querido marido con los brazos abiertos.

―Sí cariño, recién llego, lo que pasa es que estoy muy ocupado y tú sabes que yo viajo mucho, pero ya estoy aquí para ver a mi amor querido.

Para Juan, no había cosa más importante y más esencial que llegar a su casa, encontrar a su mujer y que esté linda, preciosa y dispuesta a entregarse a todos los placeres sexuales, eso era lo único que importaba para Juan, como él mismo decía  “Te doy todo, dinero, joyas, toda clase de lujos, hasta un cuerpo de servidumbre para qué mi princesa no haga nada,  lo único que pido a cambio es que mi mujer esté lista y dispuesta para mí cuando llegue, nada más” pero no se daba cuenta que una relación de pareja estable no funciona de esa forma, que puede ser que por eso las mujeres no le duraban. Ahora ¿Quién garantizaba que con Clarí iba a ser diferente? Y mucho peor con el genio y figura que la caracterizaba de las demás.

― ¿Hasta cuándo me vas a hacer esto Juan? ―Preguntaba con indignación.

― ¿A qué te refieres? ―Juan no tenía idea de lo que le preguntaba―. Que yo sepa tienes todo lo que una mujer desearía y aparte de eso eres la mujer de Juan del Todo, hay más de una que quieren ocupar tu lugar y yo no quiero eso, porque yo a ti te amo, por favor compréndeme.

―Por favor escúchame, no se trata de dinero, ni de joyas,  peor de lujos, se trata de soledad y tristeza, de saber qué me voy acostar en la cama y el hombre que me hace sentir mujer no está a mi lado, cuando vine aquí, la primera vez, no vine en busca de dinero ni lujos porque yo no soy pobre ni cuando quedé huérfana, en ese tiempo si tenía los fondos, bueno, al menos para vivir unos cuantos años, por lo tanto, vine aquí fue para cambiar mi destino,  lo hice y en ese sentido no me arrepiento es más estoy feliz pero, necesito de alguien que esté a mi lado, que me abrace en las noches frías para sentir su calor y sentirme protegida, y en las mañanas cuando me despierte lo primero que vea sea al hombre que amo, pero contigo no es así, vienes un día a la semana y eso cuando se te ocurre y lo primero que quieres es que yo esté dispuesta para que tú me cojas, como perro salvaje, al día siguiente apenas amanece ya te has ido, no cuesta imaginar que tengo boca también para hablar, que tengo oídos no sólo para escuchar tus jadeos sexuales, sino también para escuchar tus palabras cuando quieras conversar conmigo. Tengo manos no sólo para manosear tu cuerpo también las tengo para coger las tuyas y caminar por un sendero, observando la belleza de la naturaleza y para completar todo, tengo un cerebro, no sólo para pensar cuándo llegarás, también lo tengo para pensar que yo estoy viva y que también soy una persona con derechos y virtudes y muchos anhelos.

―A ver si entendí mi amorcito, me dices que te tengo sólo como una muñeca para usarte cuando a mí me dé la regalada gana ¿Es eso lo que me dices? ―Con una fría mirada hacia sus lindos ojos.

―Algo parecido.

― ¡Como que algo parecido! ¿Es o no es así?

―Bueno si, es eso lo que te digo…ahora… quiero que me ayudes porque no soporto esta situación, quiero que me lleves contigo donde tú vayas, de esa forma seríamos muy felices y estaríamos juntos todo el tiempo, prometo no estorbar.

― ¡Qué! Estás loca, como quieres que te lleve conmigo sí es muy peligroso, además no está mala la idea pero hay un gran inconveniente, yo trato con gente muy peligrosa, gente muy mala, y por esa razón necesito tener los cinco sentidos bien puestos, si tú estás conmigo voy a estar en las nubes y eso es muy peligroso, nos puede ir mal a los dos, si no fuera así estaría encantado de llevarte.

―Si es tan peligroso, cambia  de negocio y los dos podemos trabajar juntos.

―Estás bien loca, tú crees que cualquier negocio en el mundo por muy bueno que sea, ¿Piensas que nos va dar este estilo de vida? Observa a tu alrededor, esta casa cuesta una fortuna y como esta tengo algunas, tengo dos aviones, un helicóptero sin contar  una flota de vehículos de lujo, yo no tengo idea cuánta gente trabaja para mí, lo único que hago es dar órdenes y punto y piensas que voy a dejar esto por un negocio tan simple, como dije, estás bien re loca.

―Juan, algo me decía que tú no me ibas a complacer, por esa razón le tengo tanto odio a mi madrina, ya que por culpa de ella fui a esa fiesta y por eso esta mañana fui donde ella y le insulté lo que más pude, la maldije y desee que se muera, ya no quiero saber más de esa mujer que en mala hora me crucé en su camino.

― ¿Por qué hiciste eso Clarí? Sabes que tu madrina es lo único que tienes en la vida, de paso le has deseado hasta la muerte, ¿Acaso no sabes que eso es pecado ante Dios?

― ¡Qué mierda! Ya está hecho, además ya me estaba cayendo mal.

―No seas mal agradecida que de todas maneras ella te quiere como a una hija.

―No seas malo Juan, vámonos lejos donde nadie nos conozcan, con tanto dinero que tienes, podemos empezar como millonarios en cualquier lado, empecemos una nueva vida.

―Mira mi amorcito yo te amo mucho, te quiero con todo mi corazón y sólo por eso voy a tomar en cuenta lo que me has dicho, pero si decido hacerlo, esto toma un tiempo, no puedo cambiar las cosas así porque sí, porque tengo que salirme poco a poco sin que nadie se dé cuenta, todos los negocios que tengo, tengo que hacerlos legales y como ya te dije eso toma tiempo ¿Entendiste?

― ¿Cuánto demoraría eso?

―No sé, tal vez de cinco a 10 años, en realidad no sé, quien sabe a lo mejor terminamos muerto en el camino porque lo que tú me está pidiendo no es como cambiarse de casa, tengo que arreglar muchas cosas y complacer a muchas gentes, y la verdad, no sé cuánto demore, pero sí sé que demora mucho ―era indudable que ese no era el plan de alguien que tiene a todos en sus manos.

―Estás pidiendo que espere como 10 años y mientras tanto, tengo que soportar la soledad que tengo de saber que no tengo nada, y sin embargo dices que me amas, ¿Qué será cuando me odies?

―No mi chiquitina, ni trates de llegar a ese extremo porque no tienes idea lo malo que puedo ser con las personas que odio.

―Tengo una solución Juan, ¿Qué te parece si mejor nos separamos y cada quien por su lado? Es más, yo me voy como llegué, no me llevo nada para que no vayas a pensar que yo he estado contigo por interés económico.

― ¿Tú quieres dejarme a mí? ¿Dejar a Juan del Todo alias el pavo real? ¿Quieres que toda la gente se burle de mí? ¿Acaso no sabes que eso significaría mi ruina? Todos en la mafia conocen a Clarí y todos quisieran tenerte entre sus brazos,  no se atreven ni siquiera acercarse a tu casa porque saben que tú eres mi mujer, saben que yo soy el macho que monta esa yegua y por lo tanto yo he ganado mucho más respeto que antes,  por algo soy el jefe, si tú te vas, pondría en entredicho mi valía como jefe de la mafia, todos van a decir que si yo no pude manejar a mi yegua, ¿Cómo voy a manejar a la mafia? En pocas palabras,  no tengo los pantalones para dominar a una mujer y peor para dominar a un hombre.

―Bueno… está bien, si tú lo dices, entonces olvida lo que dije.

Estaba claro que Clarí no sabía con quien se había metido,  Clarí sabía que los negocios de Juan eran un misterio pero no sabía que eran muy peligrosos, ahora le empezó a creer a su madrina pero había un punto con el cual Juan no contaba,  eso era que Clarí no le tenía miedo y por eso es que ella elabora el plan. Ahora ya en marcha y arreglando todo lo que más puede para que nada quede atrás, así podrá irse sin remordimientos. Ella se dio cuenta que Juan estimaba mucho a su madrina y con todo lo que dijo Clarí de ella, en apariencia le quita la responsabilidad de que tenga que ver en algo para que Clarí haya tomado una decisión.

Juan tiene más miedo de que Clarí se vaya no porque se quedaría solo sino por los problemas que se le vendrían después, parece que en algo sospecha, alguien dijo por ahí que son sólo malos pensamientos que se meten a uno en la cabeza y que eso no lo deja estar tranquilo. Ese día después que habló Juan y su querida amante, Clarí se levantó de su sillón y se dirigía a su dormitorio, en el trayecto se detuvo en la cocina, cogió un vaso, abre el refrigerador y saca un botellón de jugo y llena su vaso, en el momento que procede a beber el líquido, escucha hablar a Juan dirigiéndose a Jansí, su jefe de guardia.

― ¡Qué carajo les pasa que no se apuran! ―hablaba Juan encolerizado.

―Calma patrón, ¿Qué le pasa? Usted no es así ―hablaba su jefe de guardia.

― ¿Sabes algo Jansí? Hay dos cosas en las que sí confío, una es en mi Mini Uzi, y la otra es en ti Jansí, pero en mi mujer no confío ―sus palabras le salían con sabor amargo por la tristeza que le estaba dando.

―Discúlpeme patrón, yo no creo que la señora Clarí lo esté traicionando.

―No seas bruto Jansí, no me refiero a eso, a lo que me refiero es que siento algo en el corazón.

― ¿Siente algo en el corazón? Ah ya, usted siente como que se le parte.

―Sí, como que se me parte.

―Patrón, pero si se le parte se puede morir de eso que le llaman paro cardiaco.

― ¿De qué estás hablando tu pendejo?

―Del corazón suyo patrón, de que se le parte o sea que está sangrando, así se puede morir si no es de un paro porque puede ser desangrado por dentro patrón ―Jansí hablaba sin sentido.

―Pero qué bruto que eres pendejo, yo hablo de lo que siento dentro de mí, no hablo del corazón de carne cojudo.

―Disculpe patrón, yo pensé que hablaba de ese corazón y no del otro, del que se dobla y se derrite por una mujer.

―Está bien, te disculpo, pero sólo porque eres mi brazo derecho y te estimo demasiado, además, mi vida depende de ti.

―Gracias patrón, usted es buena gente y no merece que sufra.

―Es que no sé qué me ha hecho Clarí, pero la quiero mucho y no soportaría que me dejara abandonado, primero muerta a que me deje ―Juan ha dado una sentencia pese al amor que siente por ella―. En caso de que lo hiciera y se vaya muy lejos, yo la encontraría porque ella está acostumbrada a todo lujo y buenas amistades, tarde o temprano ella  aparece en alguna fiesta o reunión y ahí la cojo y va a saber quién es Juan del Todo alias pavo real…Continuará capítulo 10

©Clarí una historia cuántica Todos los derechos reservados Roberto Sanahuano    Escrita en el 2006 y registrada en el 2008 I E P I   030100


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