Poder de la mente

El poder de la mente no tiene límites, al menos eso creo porque en todos estos años he visto casos increíbles, he visto lo que los fanáticos llaman “Milagros” claro que esto tiene su explicación lógica de por qué funcionó en estos casos y por qué no lo hace en otros. En el artículo anterior hablaba de lo poderoso que puede ser la mente en lo bueno pero también en lo malo.

Pues ahora voy a dar una pequeña explicación con ejemplo de cómo puede hacer daño la mente. En ciertos casos la mente funciona de una manera muy sutil, tanto que su poseedor en apariencia ni siquiera se da cuenta de cómo es que funciona. Si de pronto usted está sentado y ve pasar una mariposa, si le interesa lo va a seguir con la vista y posiblemente se sienta contento.

La mentePero al pasar la mariposa no le interesa simplemente no le da importancia y usted sigue con su vida sin ningún sentimiento o emoción, en este caso usted aprendió a vivir sin darle importancia la existencia de la mariposa, bien ahora pienso que hasta ahí está claro. Ahora ¿Cómo funciona la mente cuando nos hace daño? Pues si usted desde muy niño vivió en un estado alterado de nerviosismo y que por no dejarse de nadie aprendió a vivir en alerta.

Esa actitud de estar en alerta se hace tan normal que ya forman parte de su ser y por lo tanto no se dan cuenta en que momento su mente se activa poniéndole en alerta, el cuerpo tiene en esos momentos reacciones en el corazón haciendo que palpite más aprisa, su respiración se acelera inclusive la sudoración es más copiosa, claro que no en todos funciona exactamente así puede haber ligeros cambios.

Los cambios generalmente son insignificantes porque están bajo un patrón universal. ahora un ejemplo: En un barrio comercial hay un local que es dirigido por un señor de muy buenos sentimientos para con los demás, por el cual se ha ganado mi respeto. De un momento a otro empezó a llegar por el sector un personaje que en apariencia parecía que era muy correcto. Por azares del destino dicho señor empezó a entrar en dicho local e hizo amistad con el dueño.

El problema es que el personaje es vago en extremo pero habla de miles de dólares, se queja de todo y pesa más que un plomo. El colmo de esto es que muchos de los días empezó a ir muy temprano en el día 7:30 de la mañana y se iba a las 6 o 7 de la tarde, todo el día sentado en la puerta del local, en total ese día el señor dueño del local no vendía mayor cosa.

Por extraño que parezca el no le podía votar de ahí al vago, alegaba de todo pero no podía decirle que se vaya, aunque mucha gente se lo decía pero nada que ver, ¿Qué era lo que hacia que el no le diga que se vaya? Bueno al comienzo parecía ser cierto lo que decía sobre la amistad, pero el tiempo ha pasado y las cosas van mal y el vago sigue con la visita.

Un día tuve que usar la persuasión y prácticamente darle la opción de botarlo o botarlo y que no quedó más remedio que hacer lo que le decía, pero ¡Sorpresa! Tiene miedo que el entre al local porque fijo que se queda como visitante perpetuo, ¿Las razones? Nada, el dice que no tiene miedo simplemente que no sabe que hacer. Se dan cuenta como actúa el dueño del local y es buen peleador que con un empujón lo tira al suelo al otro.

Con la experiencia que tengo, este señor tuvo en algún momento de su vida un problema que el lo está relacionando pero, como es muy en tiempo lo asume como parte de su ser y simplemente actúa pensando que lo que hace es normal, entonces cada vez que el tipo está cerca del local él ya está pensando en como le dice que salga, pero nunca se lo va a decir porque su mente le dice que está mal, así de simple. Si usted le dice que le diga al tipo que se vaya, él se pone nervioso aunque no lo admite es más se puede ofender si le insisten. Lean y mediten que tan sigilosamente sutil puede actuar el poder de la mente.


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