¿Tú hijo es víctima de bullying?

Bullying es la etiqueta que le han puesto a la actitud de atacar a jóvenes en edad adolescente, ¿Tu hijo es víctima de bullying? Debo admitir que es terrible el sentir esta clase de mal trato, ya que esto no solo sucede en edad de estudiantes porque también suele suceder en edad adulta.

Para seguir debemos entender bien y comprender qué es el bullying y como siempre, recurro a los especialistas de las palabras y significados. Bullying:  es cualquier forma de maltrato emocional, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado.

Víctima de bulyingCon esto está claro que es algo terrible que le puede pasar a alguien que no está preparado para aguantar o saber qué hacer, aunque no es tan fácil pero en este artículo aunque sea largo pero voy a explicar, las posibilidades de cómo salir de este mal, más porque yo pasé por algo parecido y no es nada agradable.

El acoso escolar en todos los niveles es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor basado en el miedo que siente, sume a su víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros. ¿El agresor tiene miedo? Sí.

Posiblemente muchos no estén de acuerdo con que él o los agresores tengan miedo y por eso es que atacan a los más débiles, esto aunque no lo crean pero es una realidad y viene a partir de que ellos fueron víctimas de acosos, aunque no hayan sido reales solo de bromas.

Por lo general, nace desde los padres, como dije, a veces por bromas en la que ellos se divierten pero no se dan cuenta que crean un trauma por lo que  siente el hijo. Esto en si es por ignorancia y es muy posible que el padre también haya sufrido las mismas bromas, es un circulo vicioso hasta que alguien ponga un PARE.

¿El miedo que siente la victima puede crear un agresor?

La respuesta es rotundamente SÍ, ¿Por qué? Porque toda persona que siente que es atacada trata en lo posible de defenderse. En la antigüedad, cuando alguien atacaba a una persona, esta se defendía como podía, esto era con armas mecánicas o simplemente con lo que encontraba a su paso.

En todas las épocas siempre ha existido la defensa pero la diferencia entre un tiempo y otro, es que la defensa cambiaba de acuerdo al avance de la inteligencia y esta trae el ingenio, de ahí que nace las armas ya sea la espada, lanzas o ballestas. Con el tiempo vino las de fuego, pistola, revolver, etc.

Ahora, cuando alguien decía algo ofensivo y si la víctima tenía educación y cultura, simplemente lo que llegaba hacer es retar al agresor y esto era con un duelo y uno de los dos moría, a menos que alguien pare el duelo pero era bien difícil porque era cuestión de honor y nadie quería quedar con la burla de los bullying de esa época.

En estos momentos todo ha cambiado pero lo de ser una víctima sigue latente aunque ya no se use armas para atacar, en este caso, la víctima siente tanto miedo que al darse cuenta de que no tiene armas de ninguna clase, sufre porque no puede defenderse.

Este miedo hace que dentro de su ser quiera desquitarse aunque se la pasa pensando mucho tiempo en cómo lo haría, incluso puede haber intentado pero como es débil en todo, lo que hace es guardar y esperar aunque siga sufriendo, ¿Alguna vez se desquita? Sí y por lo general no es en ese momento porque no puede.

Este desquite va en el momento en que aparece otra víctima más débil que él o cuando él llega a ser padre, su hijo pasa a ser su víctima por inconsciencia, o sea,  lo que le hicieron a él y si eran bromas pesadas las hará aunque hay veces que se extiende hacia los amigos más cercanos y siempre se acercará a los que cree que no pueden defenderse.

En el caso de que el niño o joven adolescente no tenga ese tipo de maltrato en su casa, pero es víctima de alguien que si lo ha vivido, todos dan señales aunque solo es evidente en momentos claves, por esto es que se debe ser muy observador al menos si es tu hijo la víctima.

¿Los padres pueden detectar estas señales?

Desde luego que si, solo deben tomar atención a lo siguiente ya que son las pautas que te darán una clara señal de que algo está pasando. Preste atención a, ¿En ocasiones finge malestar para no ir a clases? ¿Empieza a bajar su rendimiento escolar? ¿Pasa triste y distraído? ¿En ocasiones da muestra de que se asusta o que tiene miedo?

Estas preguntas la deben responder los padres en especial la madre ya que ella es la que sabe pasar más tiempo en casa, para que lo hagan observen muy bien. No deben olvidar que estas preguntas son cuando el joven está en casa pero hay otras preguntas que se deben hacer cuando el hijo llega de clases.

Todo niño cuando llega a casa después de clases, lo primero que hace es contar lo que hizo incluso las aventuras que ha vivido, muy rara vez cuenta las tragedias a menos que tenga una confianza digno de amigo con sus padres. Para esto hay estas preguntas: ¿Presenta moretones en algunos lugares del cuerpo? No lo hacen en la cara porque los agresores saben que alguien va a reclamar y eso les corta su “Diversión”.

Con esto también: ¿Sabe llegar con menos lápices o incluso de repente como que se olvida un cuaderno en clases? En ocasiones, ¿Ha hecho algún comentario sobre si mismo de que es un bueno para nada? Por último lo que antes hacía solo, ahora quiere que alguien lo acompañe. Es primordial que los padres actúen lo más rápido pero con inteligencia, ya que si lo hacen con violencia pueden empeorar todo.

¿Qué pueden hacer los padres?

En el momento en que te des cuenta de que algo está pasando o la madre de tu hijo te lo dice, no dejes pasar el tiempo, entre los dos pueden trazar un  plan de trabajo al menos para tratar de frenar. Recuerden que si alborotan es peor y lo único que harán es que el hijo se contraiga por temor a lo que podría pasar.

1) ¿Debes avisar a alguna autoridad?

Esto sería lo ideal pero en la realidad el problema está dentro de la mente de la víctima, inducida por él o los acosadores. Esto fuera fantástico si es que en los medios estudiantiles, existe una persona o mejor un departamento con la capacidad de garantizar, la recuperación total del afectado.

Tomen en cuenta, de que no solo se trata del maltrato emocional y físico, se trata más de lo que pueda pasar en el transcurso de los días cuando los agresores se enteren de que el niño ha pedido ayuda. Es preferible que se avise a las autoridades de los planteles estudiantiles, para que tomen medidas disciplinarias por alguna agresión hacia los demás, sin tocar el nombre del afectado.

2) ¿Tienes la capacidad para ayudarlo?

Por lo general nadie tiene la capacidad de ayudar a su propia sangre a más de buscar ayuda en otra parte, ¿Por qué? Esto es porque el padre por su indignación de enterarse que su hijo es víctima de acosadores como sus mismos compañeros, puede tomar medidas violentas, ¿Tú no lo harías? Pienso que sí.

Un padre no puede hacer el papel de consejero ya que en esos momentos, es muy posible que el hijo no quiera hablar y tú, posiblemente lo quieras obligar a la fuerza. En este caso, es mejor valerse de alguien que no esté cerca a su entorno pero que pueda estar a su lado sin problemas.

En el momento en que el niño-a detecte que no hay peligro y crea que esa persona es de confiar, hablará sin problemas. Aquí se debe tener mucho cuidado con las preguntas que hacen, al menos, cómo la dicen porque en el momento en que llegue a pensar que algo no está bien, hará cualquier cosa para irse o por lo menos apartarse del lugar.

3) ¿Que hacer mientras tanto?

Lo mejor, en el caso de que ya esté el problema declarado, es acercarte a tu hijo pero sin que él se de cuenta de que tú ya sabes lo que está pasando, debe ser así porque el hijo puede relacionar que tú, solo entras porque la necesidad te mueve y no por amor hacia él.

La mejor manera es despacio, poco a poco y de ser posible pidiéndole que te ayude hacer algo en la casa. Hay momentos en que con un pretexto pueden salir y lo llevas caminando, ya que por la distancia hay tiempo para conversar, se trata de que seas amigo y no padre, los padres actuamos siempre como mandones.

4) ¿Qué pasa en realidad en la cabeza del afectado?

Toda víctima de bullying tiene miedo a todo y no que así haya sido siempre, lo que pasa es que cuando los agresores se dieron cuenta de su pequeña falla,  no porque sea evidente sí no porque todo agresor, también tiene miedo y eso es lo que detecta, o sea, el miedo, por eso es que se convierte con poco y nada en víctima.

Ya saben que el agresor o acosador no es así por que si, ellos también son víctimas de otras personas y lo único que tienen guardado en el cerebro, son imágenes de todo lo que ellos sufren y eso pasa por su mente constantemente, al no querer esto se revelan  ante los demás y ejercen lo mismo a los más débiles. Esto es un círculo vicioso o cadena emocional. ¿Tu hijo es víctima de bullying? Ya sabes.

¿Tienes miedo por ser víctima de Bullying?


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